David Gutierrez

Enviar
Martes 9 Agosto, 2011


¿Por qué no hacerlo pronto?


Una de las ventajas de ocupar cargos públicos es el impacto que las decisiones tienen en miles de personas.
Pero esta ventaja se da, desde luego, en la medida en que esas decisiones sean inteligentes, con sentido común, y basadas en fundamentos técnicos. Además, parte del hecho fundamental de que el funcionario tiene las agallas y la voluntad para tomar las medidas propias de su cargo.
En el pasado reciente, algunas pequeñas acciones han beneficiado enormemente la calidad de vida de muchos. Una de estas, por ejemplo, es la inteligente alianza entre la Dirección de Migración y el Departamento de Licencias del Ministerio de Obras Públicas con el Banco de Costa Rica. La mejora en la calidad para miles de costarricenses ha sido enorme, ya que antes de esa decisión, debían hacer filas por muchas horas o, si vivían fuera del Valle Central, viajar hasta San José. Igualmente, la Dirección de Migración cuenta con sistemas mediante los cuales los usuarios pueden solicitar una cita por Internet o teléfono, con lo cual se presentan a la hora indicada y evitan las engorrosas esperas que acompañaban estos requisitos.
Además, con el nuevo procedimiento se han eliminado los “gavilanes” que molestaban y muchas veces estafaban a los usuarios, quienes preferían pagar para evitarse parte de esas largas horas.
Todavía hay una serie de servicios públicos que podrían aprender de la alianza con el BCR e implementar sistemas de reservaciones sencillos, que eviten las largas filas y los tiempos muertos de espera. En general, todas las instituciones públicas de atención masiva de personas deberían hacerlo (CCSS, CEN CINAI, etc.).
Con la tecnología actual, ya no hay excusa para que existan filas o las personas tengan que perder el tiempo tan absurdamente.
Hay otras áreas que también podrían beneficiarse del uso de tecnología simple (Internet o teléfono) para poder hacer el servicio más eficiente. Uno de ellos es el conocido “ferry” que da servicio de transporte mediante cabotaje marítimo de personas y vehículos de Puntarenas a Paquera y Playa Naranjo.
Hasta hoy, resulta imposible reservar un espacio o comprar un tiquete por teléfono o Internet, sino que además, una vez que se adquiere hay que guardar el espacio físicamente en la fila hasta poder abordar el “ferry”. ¡El sistema no puede ser peor ni más ineficiente!
Esto genera grandes ineficiencias para todos: las personas a veces salen con muchas horas de anticipación para “guardar” su lugar, sin saber si llegarán a cumplir su anhelo o no.
¿Por qué no aprovechar los medios telemáticos para beneficiar a los usuarios, como es ya una norma en casi cualquier servicio masivo en el mundo?
Otra área de oportunidad es tomar la decisión pertinente para que los impuestos de salida del aeropuerto Juan Santamaría se incluyan en el precio del tiquete aéreo. El sistema actual es altamente ineficiente: fila adicional, espacio para el banco en el aeropuerto, empleados adicionales, gasto de energía y de papel. ¡Todo innecesario!
Finalmente, considerando el colapso total de las carreteras del país, el crecimiento exponencial de la flotilla vehicular, y la lamentable inexistencia de un tren de carga, el MOPT debería regular el horario para el tránsito de camiones pesados.
Este tipo de vehículos son una de las causas principales de adelantamientos en falso (por su extrema lentitud), y por ende de accidentes y muertes en nuestras carreteras. Solamente basta con viajar por las rutas del Braulio Carrillo o la Interamericana para darse cuenta del peligro que representan esos camiones, viajando a toda hora y en cualquier día.
Es obligación de los funcionarios tomar decisiones que mejoren la calidad de vida de los habitantes de este país. Muchas veces estas decisiones son más sencillas de lo previsto y tienen un enorme impacto en el bienestar colectivo.
¡Esperemos ver resultados lo antes posible!

David Gutiérrez