¿Por qué el BCE no mantuvo una reunión de política monetaria?
La institución estará a cargo de la supervisión diaria de 123 de los bancos más grandes y trabajará con supervisores nacionales a los efectos de monitorear a miles de entidades más pequeñas. BLOOMBERG/LA REPÚBLICA
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¿Por qué el BCE no mantuvo una reunión de política monetaria?

Estaba previsto que el Banco Central Europeo anunciara el miércoles su primera decisión de política monetaria, seguida de la habitual conferencia de prensa de Mario Draghi. En lugar de ello, el BCE inicia una nueva era de decisiones menos frecuentes y comunicación más transparente.
Este es también un año de expansión, con un nuevo miembro en la zona del euro, una lista de tareas para la nueva unidad de supervisión bancaria del BCE, y tal vez el mayor estímulo monetario de la historia de la región. Los siguientes son cinco cambios para recordar.


Programa: El Consejo Gobernante se reunirá cada seis semanas para fijar la política monetaria, en reemplazo de la práctica anterior de hacerlo el primer jueves hábil de cada mes.
Para este año hay ocho decisiones sobre tasas de interés programadas. La próxima reunión será el 22 de enero en la sede central en Fráncfort, de $1.600 millones, cuando los funcionarios analizarán un paquete de flexibilización cuantitativa que probablemente comprenda la compra de bonos gubernamentales.
Se llevarán a cabo dos reuniones por año fuera de Alemania –la próxima será en Chipre el 5 de marzo-. El consejo también mantendrá dos reuniones interinas en cada ciclo de seis semanas, en teoría para abordar temas vinculados a políticas no monetarias.
Lituania: La zona del euro dio el 1° de enero la bienvenida a su miembro número 19 con el ingreso de Lituania, el último de los países bálticos en incorporarse luego de Estonia y Letonia.
El país tiene poca deuda y una economía en crecimiento, así como entusiasmo por la integración europea en momentos en que la vecina Rusia da muestras de expansionismo. Su ingreso indica que la moneda común no ha perdido su atractivo inclusive en un momento en que el BCE combate el estancamiento económico en la región.
Aún así, Lituana probablemente sea el último miembro nuevo por un tiempo. Rumania fijó el año 2019 como una posible fecha de ingreso, y miembros del este de la Unión Europea como Polonia, República Checa y Hungría, siguen aferradas a sus monedas.
Rotación de votaciones: La llegada del lituano Vitas Vasiliauskas como 19º banquero central desencadena el comienzo de un sistema rotativo de derechos de voto en el Consejo Gobernante.
Las economías más grandes –Alemania, Francia, Italia, España y Holanda- perderán su derecho a voto una vez cada cinco meses, y el resto lo hará cada tres meses. Los seis miembros de la Junta Ejecutiva que preside Draghi seguirán teniendo derecho a voto permanente.
Comunicación: El BCE publicará por primera vez las minutas de sus reuniones de política monetaria, como hacen otros grandes bancos centrales como la Reserva Federal de los Estados Unidos, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón.
Las minutas se darán a conocer cuatro semanas después de cada reunión de política monetaria y proporcionarán un “resumen de la discusión”, según el BCE.
No se publicarán las minutas de las reuniones sobre políticas no monetarias, mientras que las minutas detalladas de las reuniones seguirán siendo confidenciales durante 30 años.
Supervisión: Este es el primer año completo en que el BCE se desempeñará como supervisor bancario de la zona del euro.
La institución asumió esa responsabilidad en noviembre, luego de realizar una profunda evaluación de las necesidades de capital de las instituciones crediticias y de verificar su reacción a un simulacro de crisis económica y financiera. Estará a cargo de la supervisión diaria de 123 de los bancos más grandes y trabajará con supervisores nacionales a los efectos de monitorear a miles de entidades más pequeñas.


Bloomberg


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