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POR FAVOR… SILENCIO
GAPARI

Somos humanos
Novak Djokovic se defendió ayer después de destrozar su raqueta durante la final del Masters 1000 de Shanghái al señalar que al final los jugadores son “humanos” también.
“Somos humanos, somos jugadores profesionales de tenis y grandes rivales, pero al final somos humanos y no somos ajenos a nuestras emociones”, dijo Djokovic.
“No creo que sea malo mostrar nuestras emociones, positivas y negativas. Creo que es razonable hacerlo, y sucede una vez de vez en cuando. Desde luego no es agradable si rompo una raqueta, pero estábamos en mitad de la lucha, en medio de un increíble partido. Los dos queríamos ganar. No podemos ser impasibles durante todo el encuentro”, comentó el jugador serbio.

Quiero ser uno

Djokovic reiteró que sigue en la lucha por conseguir ser el número uno al final de año, cueste lo que cueste. “Es mi mayor objetivo en este momento. Es algo que estoy buscando. Para eso necesito tener una gran confianza que me ayude en la carrera por el número uno. Nada está hecho todavía, tengo que jugar bien en los torneos en sala que quedan”, dijo.
“He tenido una temporada increíble, si la comparamos con 2011 los resultados quizás no sean los mejores, porque gané tres Grand Slams y este año solo uno, pero ha sido increíble de todas formas”, explicó el serbio.

Soberana en Linz

La tenista bielorrusa Victoria Azarenka, número uno del mundo, se proclamó ayer campeona del torneo de Linz, Austria, al derrotar en la final a la alemana Julia Goerges por 6-3 y 6-4.
Azarenka, que ya reinó esta temporada en Sídney, el Abierto de Australia, Doha e Indian Wells y que fue finalista en Stuttgart, Madrid y el Abierto de Estados Unidos, se adjudicó así el decimotercer título de su carrera.
Para llegar a la final, la bielorrusa se impuso en semifinales a la rumana Irina Begu, en cuartos de final a la croata Petra Martic, en segunda ronda a la rumana Simona Halep y en primera ronda a la holandesa Arantxa Rus.

Primera corona

La británica Heather Watson derrotó ayer a la taiwanesa Kai-Chen Chang 7-5, 5-7 y 7-6 (7-4) en la final del torneo de Osaka, Japón, logrando así su primer título WTA.
El triunfo de Watson supone, además, el primero de una británica en un torneo WTA en décadas, ya que la final jugada por su compatriota Laura Robson el pasado 22 de setiembre en el torneo de Cantón (China) —donde fue derrotada por la taiwanesa Hsieh Su-Wei- fue la primera disputada por una tenista de esa nacionalidad en 22 años.




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