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GAPARI

HABLA LA CAMPEONA

La vigente campeona de Wimbledon, Serena Williams, confesó ayer que nunca pensó en dejar las pistas pese a los problemas de salud sufridos a principios de año, pues todavía no se siente preparada para decir adiós al tenis.
"Siempre quise seguir jugando. Pensé que jugaría mucho más pronto, pero las cosas no salieron así. No soy el tipo de persona que deja algo. Me retiraré cuando esté preparada y ahora no lo estoy. Realmente disfruto estando aquí", explicó la menor de las hermanas Williams, de 29 años, en las instalaciones del All England Club.
Serena regresó a la competencia la semana pasada, el 14 de junio, después de casi un año fuera del circuito.

MUCHA HERMANDAD

Tras un año especialmente duro para las dos hermanas, en el que Venus también vivió seis meses de inactividad por una lesión de rodilla y caderas hasta su regreso en Eastbourne, las Williams emprenderán Wimbledon como cabezas de serie. Serena será séptima y Venus vigésimo tercera.
Las dos han pasado más tiempo que nunca juntas y quizá la mala época que una atravesaba ayudaba a la otra a no derrumbarse. "Odio decir esto, pero cuando estás baja de moral, siempre es bueno ver a alguien que está mal, igual que tú", admitió Serena Williams.
Serena tratará de defender su título de 2010, aunque en esta edición del torneo las miradas se dirigen hacia la última revelación del tenis femenino: Na Li.

CHINITA MODESTA

Y hablando de Na Li, la primera tenista china en ganar un Grand Slam descartó ayer que su reciente victoria en Roland Garros suponga un motivo para creer que puede ser campeona de Wimbledon, aunque sí afronta el torneo sobre hierba "con confianza" y sin apenas creerse todavía su éxito en París.
"(Ganar un Grand Slam) Te puede ayudar a mejorar mucho. Pero ganar el Abierto de Francia no significa, en absoluto, que puedas hacerlo bien en Wimbledon. Son superficies totalmente diferentes", señaló Na Li, tercera favorita, que debutará en Londres ante la rusa Alla Kudryavtseva.

MARIA OPTIMISTA

Maria Sharapova, sexta tenista en el ranking de la WTA, sueña con volver a conquistar el título de Wimbledon, que ya ganó en 2004, y que en esta edición ve más abierto que nunca en categoría femenina.
La rusa, que además de Wimbledon conquistó el Open de Estados Unidos, en 2006, y el de Australia, en 2008, volvió a empezar "desde cero" tras reaparecer en las pistas en 2009, y hasta el pasado Roland Garros no había vuelto a colocarse en la semifinal de un gran torneo. Sharapova señaló a las hermanas Williams como dos de las rivales más importantes a batir.





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