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Viernes 8 Mayo, 2009

¿Por qué es necesaria la tarifa horaria residencial?

La producción de energía eléctrica presenta un aspecto peculiar que la diferencia de otros productos y servicios en la actualidad: la electricidad se produce para consumo inmediato y no se puede rechazar la demanda sin colapsar el servicio, ya que no se puede almacenar en grandes cantidades. Por ello, la empresa eléctrica dispone de una gran capacidad ociosa que solo utiliza para atender la demanda pico del año. Lo anterior significa, que podemos ahorrar dinero no solo consumiendo menos energía, sino también modificando los hábitos de consumo.
Una analogía que podemos hacer para entender mejor este concepto, es comparar la empresa eléctrica con una de autobuses, donde deben tener suficientes unidades para atender la demanda durante la hora pico, pero usualmente varios buses permanecen estacionados sin uso fuera de esa hora. Si un empresario cobrara más caro el pasaje durante la hora pico, mucha gente preferiría ahorrar dinero viajando a otra hora, con lo cual se reduciría sustancialmente la cantidad de autobuses que se necesitan para atender la demanda pico, por lo que bajaría el costo del pasaje para todos.
Por lo anterior es que en el país se aplica obligatoriamente la tarifa horaria a los grandes consumidores de energía. Pero según los estudios que realicé en mi tesis para obtener el grado de maestría en ingeniería eléctrica en la Universidad de Costa Rica en 1990, esta práctica es poco eficaz porque el usuario residencial es el responsable del 67% del pico promedio de demanda.
Experiencias obtenidas en diferentes países con la implementación de la tarifa horaria residencial permiten afirmar que con esta medida el país podría reducir la inversión entre un 13-22%. Este ahorro se aplica tanto a las plantas actuales como a las que se construyan a futuro, por lo que en un programa de expansión como el actual (periodo 2009-2021), donde se pretende duplicar la capacidad instalada, el ahorro se multiplica por dos durante este periodo (26-44%) y faltaría contabilizar el ahorro en gastos operativos, al reducir el consumo de combustible durante la hora pico.
En conclusión, la tarifa horaria residencial debería ser obligatoria para los grandes consumidores residenciales y voluntaria para todos los demás, porque de esta forma el país podría ahorrarse entre $2.399 – 4.060 millones en la expansión del sistema eléctrico nacional. Para tener una idea de cuánto representa ese ahorro, ello alcanzaría para construir 45 hospitales bien equipados y reparar todas las escuelas y colegios del país. Por esta razón, la ARESEP está exigiendo a las empresas eléctricas del país que implementen la tarifa horaria, basada en la experiencia de la CNFL que ha demostrado que los usuarios pueden ahorrarse en promedio un 20% en la factura eléctrica, si modificar sus hábitos de consumo.


MSc. Ronald Bolaños Maroto
Miembro de la Comisión de Energía, Cámara de Industrias de Costa Rica
Cédula: 2-348-385