Pócimas versus pastillas
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SALUD
Pócimas versus pastillas
Un ungüento de escorpión o de cuerno de rinoceronte; estos suelen ser los remedios a los que todavía recurren los tailandeses

Las pócimas hechas con escorpión y otros bichos, o cuerno de rinoceronte, son algunos de los muchos pretendidos remedios a los que recurren muchos tailandeses reacios a curar sus males con los fármacos empleados en la medicina convencional.
“Los caballitos de mar son buenos para los pulmones y mezclados con salamandra en una pócima con hierbas ayudan a curar los problemas de riñón”, dice Ar-Muay, propietaria de una botica de medicina tradicional.

La mayoría de los estantes de esta farmacia están repletos de frascos que contienen tallos y hojas de plantas y productos preparados de acuerdo con lo establecido por la milenaria farmacopea china, además de tradicionales brebajes tailandeses, como los elaborados a base de nidos de golondrina, jengibre o ajenjo.
También hay recipientes con ciempiés, raras cucarachas del campo y escorpiones disecados, a los que atribuyen cualidades para mejorar la presión sanguínea y sanar ciertas dolencias, y que son el principal ingrediente de los jarabes con hierbas y alcohol de arroz que prepara el personal de la botica.
La boticaria asegura que la eficacia de los remedios que vende es indudable tras siglos de utilización y son naturales, por lo que tienen menos efectos secundarios que los fármacos.
El precio no es la principal motivación para aquellas personas que prefieren emplear los remedios alternativos o chinos, ya que en Tailandia el precio de los productos farmacéuticos convencionales es relativamente bajo y son accesibles para la mayoría de la población.
Ar-Muay asegura que todos los productos que vende son legales, incluidos los cuernos de rinoceronte que tiene cortados en rodajitas y que vende a $62.
La boticaria no se muestra preocupada por la amenaza de extinción que se cierne sobre algunas especies que comercializa e insiste en las propiedades curativas del cuerno de rinoceronte, por ejemplo, para aumentar la fertilidad.
“Los huesos de tigre ayudan a mejorar las articulaciones, pero no los vendemos porque es ilegal”, apunta Ar-Muay, quien considera que el empleo de estos remedios milenarios no contribuye a la eliminación de especies de flora y fauna.
Las autoridades sanitarias se esfuerzan en desligar estos ingredientes exóticos de otros tratamientos alternativos como la fitoterapia a través de plantas, los masajes terapéuticos y la acupuntura, aunque a veces se ofertan juntos en los mismos establecimientos.
Según Wonchat Subhachaturas, presidente de la Asociación Médica de Tailandia, solo los remedios a base de plantas empleadas en la medicina tradicional china y tailandesa están reguladas en el Departamento de Medicina Alternativa tailandés.
Los escorpiones, caballitos de mar o el cuerno de rinoceronte “son creencias de origen chino, pero no tienen nada que ver con el Departamento de Medicina Alternativa que trabaja principalmente con plantas medicinales”, indicó el doctor Wonchat.
Además de su dudosa o nula base científica, los animales exóticos utilizados como remedios medicinales alimentan el tráfico ilegal de especies como tigres o rinocerontes, a los que muchos asiáticos atribuyen propiedades afrodisiacas o incluso contra enfermedades como el cáncer.
Tailandia, en particular Bangkok, está considerado por los grupos ecologistas internacionales uno de los principales centros de tráfico de especies en peligro de extinción, que en su mayor parte van destinados a los laboratorios y tiendas clandestinas de China, Vietnam o Malasia.

Bangkok / EFE

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