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Sábado 31 Agosto, 2013

Esta indiferencia silenciosa es dolorosa y destructiva porque provoca la desprotección social del negro. Una total negación a nuestra composición pluricultural


Población negra ante retos difíciles

La celebración del Día del Negro responde más a una lucha abierta y necesaria contra los prejuicios étnicos y raciales que lamentablemente aún persisten en Costa Rica y en todo el continente, que a la necesidad de que se reconozcan los aportes del sector afro-costarricense, en igualdad de condiciones respecto a los aportes económicos, sociales y culturales que han dado los demás grupos étnicos al país.
La provincia de Limón ha sido señalada como una provincia que no avanza, según las estadísticas, tiene una alta tasa de desempleo, también figura entre las más violentas y con mucha pobreza, sin embargo se necesitan más políticas públicas para revertir esta situación.
No obstante, la historia del negro a nivel mundial, está llena de luchas y de glorias, de grandes hombres y mujeres, de sueños y de esperanzas comunes.
El negro forma parte importante de la historia de los países donde está presente y de una forma u otra, hoy sigue siendo protagonista en numerosas luchas de liberación alrededor del mundo.
La comunidad negra hoy está en una crisis socioeconómica y lo más irónico es que la provincia de Limón maneja más del 75% de las importaciones y exportaciones del país, cultiva un alto porcentaje de sus cosechas y depende del turismo por sus bellezas naturales.
Está claro que mientras se celebra el Día del Negro, con mucho júbilo para festejar la contribución de la cultura afro-caribeña a la idiosincrasia costarricense, la realidad que enfrentan actualmente los negros, evidencia un panorama sombrío para los jóvenes de estas raíces.
Para cambiar esa realidad y mejorar esos indicadores sociales hay que desarrollar toda una estrategia dirigida a detectar las necesidades reales de esa población y poder intervenir sobre aquellas situaciones causales que están generando las desigualdades que impiden que las personas negras se desarrollen.
En Costa Rica se vive una actitud de insensibilidad hacia esta población, sin agresiones físicas, pero sí verbales y de otro tipo, esto a pesar de que el Ordenamiento Jurídico establece la igualdad de condiciones para todos los costarricenses, sin distinción de género, edad, sexo o raza.
Esta indiferencia silenciosa es dolorosa y destructiva porque provoca la desprotección social del negro, de sus costumbres, lenguaje, recursos, formas de organización social, en fin, una total negación a nuestra composición pluricultural.
La falta de medidas administrativas y legislativas para combatir expresamente el racismo y prohibir la discriminación racial, deben ser señalados expresa y específicamente en la Constitución Política.
Finalmente, la discriminación puede ser entendida como una conducta, culturalmente fundada y sistemática y socialmente extendida, de desprecio contra una persona o grupo de personas sobre la base de un prejuicio negativo o un estigma relacionado que tiene por efecto dañar sus derechos y libertades fundamentales.

Luis Fernando Allen Forbes
Director Ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare
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