Enviar

“Zoon politikon”

PLN sacó el muñeco “maligno” del comunismo

La Guerra Fría quedó atrás hace ya 20 años, pero el muñeco “maligno” del comunismo aún tiene dientes y garras que sirven para asustar y en ese sentido, el Partido Liberación Nacional (PLN) sabe como usarlo.
En las últimas semanas, quienes han seguido de cerca el pulso de la contienda electoral, han notado como los verdiblancos dejaron de lado su enfoque defensivo y por el contrario, cargaron sus baterías contra el aspirante José María Villalta del Frente Amplio.
Hace un par de días por ejemplo, Johnny Araya, aspirante del PLN lo llamó “populista” y sugirió que las penurias que viven los venezolanos y nicaragüenses podrían repetirse en Costa Rica si el candidato de la izquierda gana la elección.
El novel aspirante, quien han construido su imagen y reputación en el espectro izquierdo de la política costarricense, se ha convertido de la noche a la mañana para los liberacionistas en el enemigo por excelencia, un monstruo de tres cabezas que podría tener sus ramales en Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Es cierto que los verdiblancos no acusan a Villalta de tener conexiones con esos países, pero lo cierto del caso es que cada vez que tienen la oportunidad de hacerlo, sugieren la existencia de esas conexiones.
La apuesta de los oficialistas es clara. Al polarizar la elección y sacar el muñeco del comunismo, matan dos pájaros de un tiro.
Por un lado, visibilizan a Villalta como su enemigo, un candidato de oposición que parece tener techo entre el electorado por sus posturas ideológicas, pues ante la eventualidad de una segunda ronda, difícilmente él  aglutine  a todos aquellos electores que no votaron por Liberación Nacional.
Por otra parte, al visibilizarlo como su principal rival, los verdiblancos desvían la atención de los medios de comunicación y de los electores, de otros candidatos más potables para el promedio de la población, como podrían ser Luis Guillermo Solís del Partido Acción Ciudadana y Rodolfo Piza de la Unidad Social Cristiana.
Aunque la apuesta parece poco arriesgada para los verdiblancos, lo cierto del caso es que esa aseveración podría estar alejada de la realidad, debido a las condiciones sui géneris que rodean la contienda.
Por ejemplo, el abstencionismo podría ser histórico en el 2014, por lo que pocos votos alcanzarían para nombrar a los nuevos gobernantes.
Asimismo, por primera vez en la historia tenemos a las redes sociales influyendo activamente en la campaña política y por qué no, en los resultados del 2 de febrero. El que no crea esto, le recomendamos revisar el impacto que tuvieron sitios como twitter y facebook en las revueltas de la Primera Arabe.
Por otra parte, el líder de izquierda hizo “click” con la juventud y de seguro acaparará buena parte de esos electores, que suman más de un millón de votos si se considera jóvenes a quienes tienen menos de 35 años.
Lo más importante de todo es que las diversas encuestas ubican hasta un 50% de indecisos, lo cual, podría revertir la ventaja que hoy disfruta Araya.

 

Esteban Arrieta
[email protected]
@earrietaLR

Ver comentarios