Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 26 Octubre, 2011


PIZARRON
¿PLN con divisiones o disidencias?

El Partido Liberación Nacional (PLN) nunca se ha dividido. Escribir como lo hacen algunos, pensar como otros se recogen a hacerlo, soñarlo como algunos esperan que tal división suceda pareciera que del todo no va a ocurrir.
Está arraigado en el alma nacional, en la idiosincrasia costarricense, casi como elemento de la identidad nacional, de allí su peso en los resultados y pronósticos de encuestas para las próximas elecciones de 2014.
Enraizado por su obra de gobierno, nueve desde 1953, por su gestión legislativa, presente desde 1953, incluso con mayoría parlamentaria más veces que ningún otro partido, y por la obra municipal, donde ha gobernado más que otras fuerzas políticas, tanto a nivel de municipios como de alcaldes.
Sí ha tenido disidentes en su interior, pero no divisiones partidarias, que no son lo mismo.
Dividir es separar una parte del todo, o que el todo se segregue en varias partes. Esto nunca le ha sucedido, como sí ocurrió con la izquierda nacional, con el Partido Socialista Costarricense en 1978 y 1982, con Vanguardia Popular en 1985, con Fuerza Democrática en 2002, por citar unos casos. De estas divisiones reales y ciertas unas partes salieron más debilitadas, pocas dieron origen a nuevos grupos partidarios y otras desaparecieron electoralmente.
En todos los procesos electorales presidenciales que ha ganado el PLN ha salido victorioso sobre el 40% exigido, excepto en 2002, que no estaba dividido.
El PLN lo que ha tenido son disidentes, que no impactan en nada al interior verdiblanco. Estos disidentes son personas, dirigentes partidarios en algunos casos, que se separaron sin adeptos, sin seguidores internos, que se apartaron no de la doctrina partidaria, sino de las opiniones que otros líderes con mayor apoyo y arraigo político interno expresan manteniéndose en la estructura y dirigencia verdiblanca.
Por eso les ha costado tanto a algunos de ellos levantarse como nuevos adalides en otras tiendas electorales. Siguen umbilicalmente pegados al PLN, lo que se ve en sus discursos, opiniones y comentarios, al referirse a los líderes actuales del PLN en tanto los separan del PLN, pero no atacan al PLN como partido o gobierno. De hecho están afuera del PLN pero en el fondo añoran estar adentro, siguen siendo más liberacionistas que socialdemócratas.
¿Cuál diferencia hay en el PLN de las campañas electorales de 1970, 1974, 1978, 1982, 1986, 1990, 1994, 1998, 2002, 2006 o 2010? Ninguna. Tan solo sus candidatos. Los programas que tenían sus candidatos eran los del PLN para gobernar, con la misma gente que está hoy, que está desde esas fechas, que fueron diputados, ministros, precandidatos presidenciales, líderes en puestos partidarios, que continúan ahora en el PLN.
Quienes disienten hoy del PLN lo hacen de líderes liberacionistas más no del PLN, ideario con el que siguen identificados. Su disidencia es de forma no de fondo político.
Guste o no guste existe el PLN para rato y esto es lo que hay que enfrentar políticamente.

Vladimir de la Cruz