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Aeris demanda por $8,7 millones al Estado
Pleito millonario por aeropuerto

Reclamo es infundado, replica procurador
Después de tres años de calma en el Juan Santamaría, Aeris Holding Costa Rica, actual operador del aeropuerto, ha planteado una demanda en la que le exige $8,7 millones al Estado.
Lo que pretende Aeris es recuperar el dinero que pagó el año pasado al Consejo Técnico de Aviación Civil (Cetac), por las multas que dejó pendientes Alterra a raíz de los supuestos atrasos en las obras en el aeropuerto.
El operador del Juan Santamaría pagó los $8,7 millones bajo protesta.
Por su parte, el Estado defiende que estuvo en lo correcto al cobrar esos montos, según la defensa presentada ante el Tribunal Contencioso Administrativo a finales del mes pasado.
Tenemos los documentos para demostrar que la demanda es completamente infundada, dijo el procurador Omar Rivera.
Aeris fue obligado a cancelar las multas, como condición para poder adquirir la operación aeroportuaria de su predecesor, Alterra Partners.
Sin embargo, ni Aeris ni Alterra estuvieron de acuerdo con la posición del Estado.
La demanda fue presentada a nombre de Aeris Holding Costa Rica por Uri Rudelman, abogado de Alterra por varios años.
Al parecer, Aeris devolvería el dinero a la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), al ganar la batalla legal.
Como principal acreedora de Alterra cuando se vendió el derecho de operar el aeropuerto, IFC aceptó una rebaja en el precio de adquisición, dado que Aeris tuvo que pagar las multas.
Uno de los argumentos de Aeris en la demanda para recuperar el dinero es que los cobros aplicados ya habían prescrito.
Además los incumplimientos que provocaron las sanciones fueron causados por el mismo Estado, asegura la empresa.
Por otro lado, se justifica que hubo tres arbitrajes sobre este punto, que le dieron toda la razón al Estado, dice Rivera.
LA REPUBLICA tiene copia tanto de la querella planteada por Aeris Holding como de la respuesta emitida por el abogado del Estado.
Se consultó vía telefónica a Rudelman para conocer las razones que llevaron al acreedor de Alterra a demandar al Estado.
Sin embargo, el abogado respondió que no podía referirse porque “es un caso que está en proceso”.
En detalle Rudelman defiende que cuando se inició el proceso para sancionar a Alterra ya había vencido el plazo que tenía el Cetac para hacerlo.
“No es cierto”, responde Rivera, quien justifica que en Aeris están confundidos pues se basan en los tiempos establecidos por ley, y no en los fijados en el cartel y el contrato aeroportuario, como correspondía en ese caso.
Tampoco se puede cobrar multa a Alterra porque la culpa del atraso que se le atribuye fue del Cetac, amplía la demanda.
Lo anterior porque no le garantizó a la empresa los recursos suficientes para realizar los trabajos.
Pero en la acera de enfrente aseguran que dos laudos arbitrales eximieron de culpa al gobierno por el lío financiero que sufrió Alterra y más bien alegaron que la suspensión de los trabajos por parte de la empresa se dio de manera unilateral.
Otra de las justificaciones que plantea Aeris para reclamar la devolución del dinero es que el Cetac había eximido a Alterra de responsabilidades relacionadas con las multas.
El punto también fue desmentido por el procurador a cargo del caso, basado en un tercer fallo arbitral que determinó que la suspensión de los trabajos solo podía darse por fuerza mayor, y por lo tanto no se podía exonerar a la empresa de sus responsabilidades.
Las disputas legales habían sido la constante en el proyecto de ampliación del Santamaría. Por lo menos una decena de demandas y arbitrajes le planteó Alterra al Cetac por diferencias relativas principalmente por reclamos financieros.
Sin embargo, esta es la primera demanda que plantea Aeris en los casi tres años que tiene al frente del proyecto.
El nuevo operador asumió el Juan Santamaría en julio de 2009, tras arreglar con Alterra Partners y sus acreedores para que le cedieran el contrato aeroportuario.
En el primer año de operaciones Aeris invirtió unos $45 millones para concluir las dos primeras fases del proyecto.
Con esos recursos remodeló y amplió las salas de embarque y llevó de 58 a 78 el número de mostradores de aerolíneas.
Además remodeló e incluyó 28 cabinas adicionales para la revisión de visas y pasaportes en el área de Migración.
También se inauguraron nuevas tiendas, restaurantes y una sala de espera.

Danny Canales
[email protected]
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