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Hueco en losa provocó impresionante presa ayer
Platina saca primera cana a nuevo Ministro
Nueva estructura y reparar el actual son la salida al eterno problema
El puente de “la platina” le sacó este viernes la primera cana a Pedro Castro, recién nombrado ministro de Obras Públicas y Transportes.
No han pasado ni diez días desde que asumió el cargo y ya la vieja estructura —ubicada en la carretera General Cañas— presentó el primer daño que provocó una impresionante presa.
La falla se dio en sentido San José-Alajuela luego de que se desprendiera el concreto que se había colocado en la superficie del puente en la millonaria reparación que se hizo a principios de año.
Al quedar expuestas las rejillas, los conductores podían ver perfectamente el cauce del río Virilla, que pasa debajo del puente.
El temor de los conductores de cruzar y unos conos que se colocaron para que bajaran la velocidad al circular por la estructura fue lo que generó la congestión en la ruta hacia Alajuela.
Por su parte, los “mirones” que bajaban la velocidad para fijarse en lo que estaba pasando en el sentido contrario también provocaron presas en sentido hacia San José.
El puente sobre el río Virilla es el principal problema vial que enfrenta el país desde mediados de 2009, pues está en la carretera de mayor tránsito.
Además es la principal ruta de acceso a comunidades de alta presencia de residencias, industrias, zonas francas y empresas, así como al aeropuerto Juan Santamaría.
Si esa estructura llegara a colapsar, casi 100 mil conductores que circulan por ahí todos los días deberían buscar una ruta alterna, lo que causaría un caos vial en las demás arterias que llevan al noroeste.
Castro es el cuarto ministro que asumirá la responsabilidad de tratar de reparar el puente del Virilla. Los tres restantes se fueron sin poder domar la estructura.
Los problemas en el puente surgieron hace más de tres años, luego de que se levantara una platina que estaba en la junta de expansión.
Fue precisamente por la dificultad que sufrieron los ingenieros para reparar ese daño, que el puente se rebautizó con el nombre de “la platina”, cuando el Mopt era dirigido por Karla González.
Para evitar la misma suerte de su predecesora, Francisco Jiménez tomó la decisión de sustituir la losa en los dos sentidos.
A pesar de que los trabajos costaron $4 millones (de ellos $2 millones aún están en pleito judicial), la estructura volvió a sufrir fallas en menos de una semana.
Luis Llach fue el tercer ministro que se enfrentó al viejo puente, pero debió dejar su lucha contra el gigante de concreto de forma efímera tras renunciar al cargo por problemas de salud.
No había asumido el puesto y ya Pedro Castro sabía que la platina iba a ser su mayor dolor de cabeza y no estaba equivocado.
Su estrategia va enfocada en dos sentidos. Volver a sustituir la superficie de rodamiento del viejo puente y a la vez construir una nueva estructura al lado del actual.
Dependiendo de como le vaya, veremos si Castro termina su gestión con su cabellera negra o como algodón.


Danny Canales
[email protected]
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