Planes para la deuda griega podrían generar divisiones entre acreedores
La Comisión Europea pronosticó la semana pasada que la deuda de Grecia será de 174% del producto interno bruto el año próximo. Bloomberg/La República
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Planes para la deuda griega podrían generar divisiones entre acreedores

La creciente deuda de Grecia plantea dudas sobre el papel del Fondo Monetario Internacional en futuros rescates.
El FMI necesita que la deuda sea sostenible para proporcionar más fondos y, con una economía vacilante, Grecia va por mal camino.


Los acreedores que se preparan para mantener conversaciones sobre Grecia esta semana tienen una sola posibilidad positiva y tres negativas, la peor de las cuales es que el gobierno empiece a pagar los empleados con pagarés, señaló el diario alemán Die Welt.
La Comisión Europea pronosticó la semana pasada que la deuda del país será de 174% del producto interno bruto el año próximo, 15 puntos porcentuales por encima del nivel estimado en febrero.
Por otra parte, hasta ese pronóstico asume que el primer ministro Alexis Tsipras llegue a un acuerdo para obtener la asistencia acordada antes.
El pronóstico significa que si hay un acuerdo, el primer ministro griego encontrará de todos modos resistencia burocrática y política a un respaldo a mayor plazo.
Si bien la zona del duro le ha negado a Grecia una quieta de deuda y ha insistido en que Tsipras cumpla con las condiciones del actual rescate, el FMI ha manifestado su preocupación respecto del deterioro de las finanzas del país.
“La incómoda relación con el eurogrupo, que aspiraba al rigor del FMI en cuanto a las inspecciones del rescate pero no a sus criterios de financiamiento y de sostenibilidad de deuda, se hace cada vez más insostenible”, dijo Michael Michaelides, un estratega de tasas de Royal Bank of Scotland Plc. “Lo mismo pasa con la deuda griega”.
A la pregunta sobre las implicaciones para Grecia de los pronósticos de la Comisión, la portavoz del FMI Angela Gaviria remitió a una declaración de noviembre de 2012 en la cual la directora gerente, Christine Lagarde, dijo que se esperaba que la deuda griega se redujera a 124% del PIB para 2010.
Dado que las probabilidades de que Grecia alcance el objetivo disminuyen, al FMI se le hace cada vez más difícil justificar la extensión de fondos adicionales porque las reglas de la entidad crediticia, que tiene sede en Washington, le prohíben prestar a países que tienen una deuda insostenible.
Si la zona del euro admite que la deuda no es sostenible, eso daría más peso al pedido griego de una quita de deuda, algo que los acreedores promueven desde 2012 como incentivo para que se cumplan las condiciones de su rescate.
Grecia podría obtener una reducción del pago de intereses y una extensión de su período de reembolso si respeta el acuerdo y obtiene un superávit presupuestario primario.
Poul Thomsen, director del departamento europeo del FMI, dijo el 24 de abril a los ministros de Hacienda de la zona del euro que Grecia necesitará más concesiones por parte de los acreedores para lograr que su deuda sea sostenible.
 

Bloomberg

 


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