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Cultivos de arroz, maíz y frijol fueron devastados por los fuertes aguaceros que cayeron en la Región Atlántica
Plan de Alimentos deberá comenzar de cero

• Las 250 hectáreas que eran cultivadas fueron destrozadas por la crecida del agua, mientras que las restantes 1.000 podrían perderse

Natasha Cambronero
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La lluvia que ha caído en la Región Atlántica no solo arrasó con infraestructura, sino también con buena parte de la esperanza que tenía el país de producir su propia demanda de arroz, frijol y maíz.
La producción de estos insumos que se realiza en el Caribe —mediante el Plan Nacional de Alimentos que es promovido por el Gobierno— fue arrasada por la crecida del agua que se está presentando, principalmente en los cantones de Sixaola, Talamanca, Siquirres y Matina.
Se estima que las 250 hectáreas que eran cosechadas fueron destrozadas por los aguaceros.
“Nos confirman la pérdida total de lo que se había entregado para el plan de granos básicos”, aseguró Eduardo Artavia, director regional de la zona Huetar Atlántica del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
Además, se calcula que las 1.000 hectáreas que comenzaron a sembrarse a mediados de noviembre también fueron arrasadas por el temporal; sin embargo, no será hasta hoy que se comiencen a contabilizar estos destrozos, pues no solo se perderían las cosechas, sino también los insumos que había suministrado el Instituto de Desarrollo Agrario (IDA) entre sus parceleros para la producción.
“Prácticamente lo perdimos todo, en Matina y Siquirres estaban para recolección. Pero no solo tenemos que pensar en las hectáreas que estamos cosechando, que eran como 250, sino también en las casi 1.000 hectáreas que estaban o iban a ser sembradas”, afirmó José Miguel Zúñiga, director del IDA en la Región Atlántica.
Ante esta situación se prevé que se deberá comenzar desde cero con la producción de estos tres granos en el Caribe, pues todo el proceso que se había comenzado fue arrasado por las inundaciones.
Se calcula que las pérdidas por cultivos e infraestructura sobrepasan los ¢42 mil millones, de acuerdo con estimaciones de la Comisión Nacional de Emergencias.
El Plan de Alimentos que desarrolla el Ejecutivo surgió como una necesidad para minimizar la dependencia que tenía el país de importar estos insumos y por los constantes incrementos que se estaban presentando en sus precios en los mercados internacionales.
Con este programa, en un lapso de dos años se pretendía incrementar la producción de arroz a un 80% y la de frijol y maíz a un 70% de la demanda nacional; no obstante, este cálculo podría cambiar debido a las pérdidas que generó el invierno en el Atlántico.
Solo en el Caribe se tenía previsto cosechar cerca de 2.300 hectáreas de las 6 mil que iba a financiar el IDA.
Además de las 1.250 hectáreas que se pudieron perder en cultivos de maíz, arroz y frijol, también se reportan daños de 15 mil hectáreas de banano y 6 mil de plátano.
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