Pinto traicionó su sistema
Jorge Luis Pinto quiso complacer a sus detractores con una formación ofensiva frente a Honduras y tampoco rindió dividendos. iwww.magenesencostarica.net/larepublica
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Pinto traicionó su sistema

Honduras eliminó a la Costa Rica más ofensiva de la Copa Oro

No soportó la presión derivada de la derrota ante Estados Unidos; el malestar venía recargado por una pobre presentación frente a Belice a la que se venció gracias a un autogol y otro pobre desempeño en el debut contra Cuba.
Etiquetado como un director técnico que trabaja en los entrenamientos en procura de una excelencia en defensa, pero no ofrece el mismo empeño en procurar esa eficiencia en la zona de ataque, Jorge Luis Pinto cedió a los cuestionamientos de sus miles de detractores que inundan la geografía nacional y se presentó frente a Honduras en los cuartos de final de la Copa Oro, con la alineación más ofensiva desde que tiene la Tricolor a su cargo.
El experimento o los riesgos tácticos que planificó el estratega colombiano fracasaron y la Selección Nacional fue derrotada 1-0 por los catrachos que otra vez, tercera en fila, la eliminó de esta competencia que le niega el éxito al fútbol costarricense.
Costa Rica se plantó ante Honduras con un esquema 4-3-3, inusual en los equipos que coloca el técnico de la Tricolor: a la acostumbrada línea de cuatro en defensa que esta vez formaron Madrigal, González, Miller y Díaz; se ubicaron tres hombres en la mitad del campo: Tejeda, Borges y Barrantes y una tripleta en punta: Saborío por el centro, Cunninghan y Arrieta en los costados.
Fue la primera ocasión en la Copa que entraron juntos Saborío y Arrieta y además los acompañó Cunninghan que en el juego anterior ante los estadounidenses, formó en la medular con Rodney Wallace que esta vez no jugó. Frente a Estados Unidos tampoco entró de titular Álvaro Saborío, de manera que Pinto enfrentó a los anfitriones con un 3-2-4-1 que es un sistema táctico más aplicado en defensa. Se jugó con tres centrales y dos volantes centrales y cuatro hombres a la espalda de un solitario ariete.
Lamentablemente, un gran partido de la Selección Nacional se perdió a seis minutos del final, cuando Estados Unidos coordinó un letal contraataque que tomó a la retaguardia costarricense mal parada, pues se había ido a rematar un tiro de esquina. Le fue suficiente al seleccionado local hilvanar tres pases y dejar el balón en las redes de Patrick Pemberton, en lo que fue el primer gol recibido por Costa Rica en más de 700 minutos de acción.
Arreciaron las críticas contra Pinto, sustentadas mayoritariamente en que la Selección Nacional “es muy buena en defensa, pero no sirve para nada en ataque” y todo parece indicar que el técnico de la “Sele” dio cabida a los cuestionamientos y curándose en salud, traicionó sus habituales planteamientos y ordenó en procura de lograr el pasaporte a las semifinales, una formación más agresiva frente a los catrachos.
Todo parecía color de perlas para Costa Rica que a los dos minutos de juego, vio cómo Saborío botaba una ocasión de gol propicia al rematar desviado una bola con todo el marco a su disposición. Pésimo presagio de una tarde que concluyó con la eliminación del seleccionado nacional.
¿Qué dijo Jorge Luis Pinto en la conferencia de prensa después de esta derrota?
Textualmente: “En la hexagonal vamos a tirarnos atrás; vamos a esperar al rival como mejor argumento para hallar espacios para atacar”.
Cualquier analista de fútbol de escaso nivel intelectual, sabrá leer entre líneas e interpretar las manifestaciones del director técnico de Costa Rica, que contra Estados Unidos el 6 de setiembre en el Estadio Nacional, cuando se reanude la hexagonal eliminatoria, vamos a volver a mirar una Selección Nacional tirada atrás, reforzada en defensa y jugando como le agrada al colombiano.
A Pinto no le gusta jugar como lo hizo en Baltimore con tres delanteros. Al entrenador de Costa Rica le agrada más una defensa reforzada, un mediocampo poblado de piernas y un atacante solitario.
Repasen que en la media hora final del juego que se perdía con Honduras, el técnico de Costa Rica metió a dos volantes creativos, Osvaldo Rodríguez y Mauricio Castillo para tratar de abrir el boquete defensivo catracho, convencido, como la mayoría de los técnicos del mundo, que ser un equipo ofensivo no pasa por alinear a tres o cuatro delanteros como erróneamente lo consideran los detractores de los esquemas con una sola punta.
Con el regreso a la formación estelar de Costa Rica de los tres futbolistas que no participaron en la Copa Oro, hombres de la cintura Tricolor como Joel Campbell, Bryan Ruiz y Cristian Bolaños, que nadie dude de que serán ellos los que de nuevo jugarán a la espalda de Álvaro Saborío, el centro delantero de mayor confianza del fútbol nacional, a pesar de la cantidad de ocasiones de gol tan generosa que acostumbra desperdiciar.
De cara al juego ante Estados Unidos, se van a vivir días tormentosos en el entorno del fútbol nacional, pues los detractores de Pinto hacen fiesta por las derrotas en Copa Oro y piden su cabeza. Toca a la dirigencia del fútbol nacional actuar con cabeza fría y no dejarse presionar, de manera que impere y prevalezca el buen camino que lleva la Tricolor en la hexagonal que ni por asomo debe contaminarse con el par de tropiezos en Copa Oro. Un voto de confianza, público y fulminante de la Federación de Fútbol en favor de la continuidad del técnico colombiano, sería un golpe de efecto inteligente para bajar la tensión.

Gaetano Pandolfo
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