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Piden que CIDH ayude a los presos de Guantánamo

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Washington (EFE) - Organizaciones civiles pidieron hoy a la CIDH que presione al Gobierno de EE.UU. ante la "extrema" situación psicológica de muchos presos en la base de Guantánamo (Cuba) y el limbo en que viven ante la falta de un plan claro para cerrar la prisión.

En una audiencia en la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Washington, activistas y abogados de algunos reclusos de Guantánamo recordaron que, de los 166 presos que quedan en la prisión, 86 han recibido la aprobación para ser transferidos y aún así permanecen retenidos en la base militar.

"Nuestros clientes se enfrentan al crudo hecho de que es probable que mueran en Guantánamo, no porque el Estado sea incapaz de transferirles, sino porque no está dispuesto a hacerlo", dijo Omar Farah, abogado del Centro por los Derechos Constitucionales (CCR).

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, comenzó su primer Gobierno, en enero de 2009, con la promesa de cerrar la prisión y juzgar a los sospechosos en tribunales federales, aunque en 2010 puso en suspenso esa propuesta, citando dificultades diplomáticas, judiciales y la oposición de los republicanos.

Farah representa a un joven yemení que lleva en huelga de hambre en Guantánamo desde 2007, pese a que le administran a la fuerza sueros líquidos, según aseguró, debido a que "es la única forma que tiene de comunicar lo que es ser injustamente detenido; estar una década encarcelado sin cargos".

Ramzi Kassem, abogado de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) que representa a dos presos de Guantánamo, aseguró que muchos de los prisioneros comenzaron hace 36 días una huelga de hambre que aún continúa y durante la que "al menos 24 reclusos han perdido la conciencia en algún momento".

Recordó además que 56 de los 86 presos aprobados para su transferencia son yemeníes que vieron suspendida la posibilidad de un traslado a Yemen en 2010, después de que EE.UU. atribuyera al brazo yemení de Al Qaeda el intento de atentado contra un avión que cubría la ruta Amsterdam-Detroit en la Navidad de 2009.

"Esta es la definición pura de castigo colectivo vía la nacionalidad", indicó Kassem. "La Comisión debe preguntar si el Gobierno tiene algún plan real de cerrar la prisión o siquiera la voluntad política de ejecutarla", añadió.

El Departamento de Estado de EE.UU. cerró a finales de enero la oficina del enviado especial para el cierre de Guantánamo, Daniel Fried, que no será reemplazado, y tramita ahora el asunto a menor escala, dentro de su oficina de asuntos legales.

Michael Williams, asesor para política de Guantánamo en esa oficina, aseguró en la audiencia que el Gobierno estadounidense "seguirá tomando decisiones sobre transferencias en base a cada caso", y recordó que desde 2008 todos los detenidos tienen derecho a habeas corpus, es decir, a solicitar un juicio en tribunal federal.

No obstante, insistió en que las comisiones militares que operan en la base "son un medio apropiado para juzgar a los presos" y que sus herramientas "son efectivas y legítimas".

Kristine Huskey, doctora de la organización Médicos por los Derechos Humanos, aseguró que la conciencia de que su detención es indefinida provoca "graves daños psicológicos" a los reclusos y está generando una "crisis de salud" en la prisión, algo con lo que el representante del Departamento de Estado se mostró escéptico.

"El Gobierno de Estados Unidos no tiene ningún deseo de retener a los detenidos más allá de lo necesario, así que el concepto de detención indefinida no nos parece necesariamente adecuado. No vemos esto como algo indefinido", insistió Williams.

Los peticionarios urgieron a la CIDH a insistir en su solicitud de visitar la prisión, que no ha obtenido hasta ahora respuesta de Estados Unidos.

Por su parte, el comisionado Felipe González recordó que hay "medidas cautelares dictadas" por la CIDH "hace mas de 10 años que no se han implementado" y pidió explicaciones al respecto, que Williams se comprometió a entregarle próximamente.

En 2006, la CIDH se convirtió en el primer organismo internacional en pedir el cierre de la prisión de Guantánamo y la de hoy fue su novena audiencia relacionada con la misma.

Agencia EFE

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