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Miércoles 29 Octubre, 2008

Petróleo y desarrollo


La energía ha determinado el desarrollo y la supervivencia o muerte de las civilizaciones. La era industrial se ha construido gracias a los combustibles fósiles y, en especial, al petróleo, por tener una alta densidad energética, ser fácilmente extraíble, manejable y transportable.
Las guerras del siglo XX han sido motivadas en gran medida por el control del petróleo, y las perdieron aquellos países que no pudieron asegurar un flujo suficiente de este.
Cabe señalar que las reservas de petróleo se dividen en convencional, (petróleo ligero), esto es que el costo de extracción es menor porque requiere menos inversión en infraestructura y energía etcétera; el no convencional, requiere mayor inversión para extraerlo, porque se encuentra en zonas marinas de aguas profundas, y arenas bituminosas, etcétera.
A finales del siglo XX el 85% de toda la energía comercial mundial, provenía de los combustibles fósiles, distribuida de la siguiente forma: petróleo 40%, gas natural 23%, carbón 21% y otros combustibles un 1%.
Según el Instituto Americano de Energía, la demanda de petróleo creció un 1,7% por año en las últimas décadas, y consideran que en 2003 y, sobre todo, en 2007 esta tendencia fue sobrepasada.
El aumento del consumo se produce principalmente en Estados Unidos y en los países emergentes como China, India y algunos del golfo Pérsico.
Mientras tanto, el alza en el precio del crudo amenaza el crecimiento global por primera vez en muchos años y estimula un aumento desesperado del interés en alternativas energéticas.
Esto supone, que la humanidad está entrando en crisis por la inminente reducción de la extracción de petróleo, al que seguirá a medio plazo el del gas natural. Sin embargo, esta crisis no tiene precedentes, por lo que es difícil prever cómo se desarrollará y cuánto durará.
En Costa Rica el gobierno impulsa iniciativas que fomenten un cambio de mentalidad en cuanto al modelo energético actual y sus implicaciones sociales y ambientales.
Esta claro que el alza de precio en los combustibles hoy no se debe a la falta de reservas disponibles, sino a una serie de factores circunstanciales como el conflicto en Irak, la crisis política en Venezuela, la tensión en el golfo , y la demanda mucho más fuerte que la prevista en Estados Unidos, China e India.
La única solución ante la inminente crisis energética que se aproxima es un cambio de mentalidad hacia una nueva cultura del uso de la energía, basada en el ahorro y la eficiencia en términos absolutos.

Luis Fernando Allen Forbes