Peso argentino, la peor moneda de 2018, repuntaría brevemente
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El peso argentino, el patito feo de las principales monedas globales, puede estar a punto de convertirse en un cisne, al menos por un tiempo.

Una caída del 11% en dos meses convirtió al peso en la moneda de peor desempeño entre sus pares, sin embargo, una reciente venta generalizada de activos argentinos probablemente traerá importantes ingresos de inversionistas extranjeros, lo que fortalecería el peso.

JPMorgan Chase & Co. dice que es más probable que MSCI eleve este año el país a mercado emergente de estatus fronterizo, lo que potencialmente haría ingresar $5.500 millones a Argentina.
Además, medios locales informaron que el estatal Banco de la Nación vendió $400 millones en los mercados de divisas el viernes pasado en nombre del Tesoro luego que el peso se debilitara más allá del nivel clave 20 a un mínimo histórico.

Es probable que la moneda se estabilice en los niveles actuales dada la intervención, según una nota del 15 de febrero de Citigroup.

Sin embargo, aunque el peso revirtiera su pérdida del 5% en lo que va del año, la tendencia a más largo plazo apunta hacia una devaluación, considerando que la moneda ha perdido valor todos los años desde 2004.

El banco central aún apunta a una inflación anual del 15%, lo que significa que el peso tendría que depreciarse en aproximadamente la misma cantidad cada año para que no se aprecie en términos reales efectivos.

Mientras tanto, el mensaje es claro: disfrute de un peso que sube mientras pueda.



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