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Principales acreedores es el sector privado, seguido de bancos comerciales y después las instituciones estatales
Pérdidas del Central acumulan $3.200 millones

• Plan busca reducirlas para evitar inflación

Wilmer Murillo
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Las pérdidas acumuladas del Banco Central, en que incurre al emitir bonos, el primer bimestre de 2008 alcanzaron los $3.200 millones.
Ante ello el Ministerio de Hacienda acordó poner en marcha un plan para cubrir su pago —en forma parcial— para aliviar las presiones inflacionarias que estas generan.
La principal fuente de ingresos del banco son los intereses que devenga por las reservas; su más importante fuente de egresos es el pago de intereses de los bonos. Para financiar el déficit que acumula año con año, emite deuda. Ahí radican sus pérdidas.
Los principales acreedores del Banco son el público, los bancos comerciales y algunas instituciones del Estado.
La capitalización total haría que por fin deje de perder dinero. Sin embargo, de momento no existen los recursos suficientes para cancelar la totalidad de las pérdidas de una sola vez.
Entretanto, las soluciones que se aplican para financiar el déficit no son permanentes, y tienen efectos inflacionarios, indicaron representantes del Banco Central.
Esas pérdidas equivalen a un 0,7% del Producto Interno Bruto (PIB), pero solo una porción es lo que se incluiría en el arreglo de capitalización.
Contablemente las pérdidas se acumulan año con año. En 2007, totalizaron unos $195 millones, en 2006, $266 millones y en 2005 fueron $274 millones. Estos pasivos están en colones, dólares, a tasas fijas y variables, y se han ido reduciendo.

“La estrategia no es pagarla toda, porque el Gobierno Central no tiene plata, pero tampoco el Banco Central necesita que se las cubran de una sola vez”, dijo Jorge Madrigal, de la División Económica de la entidad.
La capitalización solo busca que se cancelen los intereses de la deuda, a fin de que dej
en de gravitar sobre la tasa de inflación. Esos intereses suman poco más de $610 millones, lo que significa que son cerca de la mitad de la recaudación tributaria lograda el primer trimestre del año por el Ministerio de Hacienda.
La primera implicación del déficit es que constituye una fuente permanente de inyección de liquidez, que limita la capacidad del Banco Central para aplicar los instrumentos de control necesarios para la corrección de los desequilibrios monetarios.
En ausencia de medidas para contrarrestar este efecto expansivo, podrían presentarse desequilibrios monetarios que imposibilitan el logro de inflaciones bajas y estables por una parte, y por otra, debilitan la posición externa, dijo Guillermo Zúñiga, ministro de Hacienda.
Por su parte, el Banco Central tiene claro que con los instrumentos disponibles no le es posible reducir significativamente su déficit y que, por su naturaleza y magnitud, su solución requiere el apoyo del Estado y la aplicación de varias medidas de forma simultánea, relacionadas sobre todo con la reducción de las distorsiones para el control de la totalidad de la liquidez.


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