Carlos Denton

Carlos Denton

Enviar
Miércoles 20 Abril, 2016

 Es tan anacrónico el sistema que cada año 50 mil vehículos se importan y se ponen a rodar en el territorio nacional, más que todo porque para muchos no hay alternativa

Pensando en chiquitico

Hay muchos ejemplos de “pensar en chiquitico” en Costa Rica y lamentablemente pocos de “pensar en grande.” En el libro “Surcos en el Tiempo”, Eugenio Rodríguez Vega cita el fenómeno del Valle Central como factor clave de la cultura nacional y en especial entre los campesinos del pasado que miraban el mundo de “afuera” como hostil, extraño y de tenerle cuidado. Dice Rodríguez que esta mentalidad la comparten muchos de los habitantes contemporáneos, aunque no fueran del campo.
Ejemplos del “pensar en chiquitico” abundan; la lucha contra el TLC, el manejo actual del Incofer, la elección del PAC en 2014, la oposición a la fecundización in vitro, la oposición a la educación dual, el miedo al cambio de cualquier tipo y en especial a concesiones a entes internacionales, y la oposición o incapacidad de eliminar instituciones redundantes como Recope, Racsa y varios de los ministerios.
Los ejemplos de pensar en grande son menos pero formidables, no obstante: el establecimiento de un Seguro Social, la abolición de las fuerzas armadas, la traída de Intel y otras industrias tecnológicas, el establecimiento de relaciones diplomáticas con China, son algunos de los últimos 75 años.
Costa Rica ahora se proyecta a nivel mundial como “Esencial” y se enfatiza, en la publicidad, que genera sus necesidades energéticas de fuentes renovables. Esto es un logro sumamente importante y debería provocar orgullo. Pero lo que no dice al mundo es que no logra organizar un sistema de transporte público, mucho menos uno que opera con energía limpia. Es tan anacrónico el sistema que cada año 50 mil vehículos se importan y se ponen a rodar en el territorio nacional, más que todo porque para muchos no hay alternativa. Los vehículos sirven para contaminar el ambiente, operando con petróleo.
Virtualmente toda la población tiene acceso al agua potable, un logro para la salud y el bienestar tan importante que coloca al país entre los pocos en todo el mundo con esa conquista social. Pero no procesa la mayoría de las aguas negras y estas pasan directamente a los ríos o al mar, en algunos casos cerca de playas usadas para el turismo.
Ha creado una clase media, tradicionalmente con empleos en el sector público, pero no logra reducir la pobreza a tamaños aceptables para un país con orientación democrática e inclusiva.
¿Qué tiene que hacer el país para pasar de uno con un ingreso per cápita de $15 mil más o menos a uno de $35 mil? Holanda, un país con el tamaño poblacional de Costa Rica ostenta un ingreso de $49 mil. ¡Pensaron en grande! Singapur, que tuvo un ingreso per cápita igual o menos que el de Costa Rica hace 35 años ahora tiene uno de $85 mil. ¡Pensaron en grande también!
Las elecciones nacionales de 2018 están a “la vuelta de la esquina.” ¿Elegiremos otro incrementalista, alguien que quiere un poco más o menos de lo mismo, o escogeremos alguien con ideas y capacidad de hacer más grande al país?

Carlos Denton

 

[email protected]