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Jueves, 21 de marzo de 2019



EDITORIAL


Peligra dinero para carreteras

| Jueves 03 junio, 2010




El país desaprovecha millones de dólares que le han sido otorgados por créditos que, de no usarse, se pueden incluso perder

Peligra dinero para carreteras

Mucho se ha insistido sobre la necesidad que tiene Costa Rica de contar con mejor infraestructura que facilite el camino de su desarrollo. Es tema obligado desde hace años.
Las consecuencias negativas por malas carreteras, puentes que colapsan o vías estrechas e insuficientes para el tráfico vehicular las sufren a diario tanto el sector empresarial como los ciudadanos en general.
No obstante, paradójicamente el país desaprovecha millones de dólares que le han sido otorgados por créditos que, de no usarse, se pueden incluso perder.
Por más que se piense en la situación, ya conocida por todos, de que la lentitud en las tramitaciones y aprobaciones es lo que nos tiene sumidos en el retraso de infraestructura, es difícil en estos momentos no pensar en la rapidez con que algo puede tramitarse si se desea, en nuestra Asamblea Legislativa, a partir de la aprobación de lo que se conoce como “trámite rápido”. Esto quedó demostrado gracias al fallido intento de los legisladores de autoaumentarse el salario.
Desde luego que nadie pretende un trámite tan rápido que no permita el debido estudio de un asunto de interés nacional. Las cosas deben estudiarse y bien. Pero tampoco puede comprenderse que por falta de tramitación, durante la legislatura anterior, un crédito por $53 millones, otorgado al país por la Corporación Andina de Fomento esté en riesgo de perderse puesto que tiene plazo de aprobación solo hasta agosto.
Durante el receso que tomaron los legisladores anteriores poco antes de las elecciones nacionales, bien pudieron haber estudiado y aprobado ese crédito para dejar asegurada la posibilidad de uso de ese dinero en nuestra tan necesitada infraestructura vial.
Contrario a eso, prefirieron irse a trabajar en política electoral para lo cual se tomaron un receso, luego de las vacaciones de final de año. El Poder Ejecutivo colaboró en esto no enviando proyectos a discusión durante ese tiempo en que, siendo periodo de extraordinarias, le corresponde establecer la agenda legislativa.
Así es como transcurre el tiempo en este país.
En cuanto a la actual legislatura, su primer mes de labores estuvo dedicado en alguna medida al asunto de su aumento salarial.
Mientras tanto otro asunto que “se está llenando de telarañas”, como lo informa ayer una nota de este medio, es el crédito por $850 millones que ha facilitado el Banco Interamericano de Desarrollo para mejorar la calidad vial y del transporte público.
¿Tendremos ocasión de ver que los proyectos en el Congreso se tramiten en plazos razonables y por el único interés del beneficio para el país y sus habitantes?