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Pekín califica disturbios en Xinjiang de terrorismo

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En vez de hacer estas acusaciones contra China nos gustaría que EE.UU. condenara el terrorismo en todas sus vertientes, señalaron autoridades del gobierno tras los disturbios. AFP/LA REPUBLICA
El Gobierno chino calificó el viernes de "ataque terrorista" el enfrentamiento entre policías y hombres armados ocurrido el pasado miércoles en Xinjiang (noroeste del país) y elevó a 35 la cifra de fallecidos, ocho más de lo informado inicialmente.
"En el ataque terrorista violento, varios grupos de atacantes asaltaron comisarías, sedes gubernamentales, un edificio en construcción y hasta prendieron fuego a varios vehículos", indicó la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hua Chunying.
Poco antes, la agencia oficial Xinhua elevaba la cifra de fallecidos por los disturbios, ocurridos en la localidad de Lukqun, a 35 -hasta ahora los medios oficiales hablaban de 27-, entre ellos 16 de la etnia uigur, de religión musulmana y una de las principales que habitan Xinjiang.
También se informó de que debido a los ataques la policía local abrió fuego y mató a 11 de los presuntos asaltantes.
La portavoz de Exteriores destacó, en rueda de prensa, que la situación en la región "es estable" pero que "pequeños grupos de atacantes tratan de sabotear la paz y estabilidad".
Preguntada por la posibilidad de que alguna fuerza externa haya colaborado u orquestado los ataques, Hua se limitó a responder que "la policía sigue investigando el caso".
En los incidentes de esta semana también resultaron heridas 21 personas, entre policías y civiles.
Respecto a las declaraciones del portavoz del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Patrick Ventrell, quien el jueves mostró su preocupación por informes sobre la discriminación que sufren los musulmanes uigures en la zona, Hua aseguró que Pekín "protege los derechos de todos los grupos étnicos".
"En vez de hacer estas acusaciones contra China sin tener conocimiento de la verdad, nos gustaría que EEUU condenara el terrorismo en todas sus vertientes", destacó la portavoz.
Grupos uigures en el exilio habían advertido de que toda la información disponible sobre los disturbio proviene de informaciones oficiales chinas, por lo que ser tomada con cautela.
Otras informaciones subrayaron que la seguridad en varias ciudades de Xinjiang ha sido reforzada tras este episodio violento.
Según el periódico oficialista "Global Times", la ciudad de Lukqun ha sido cercada por las fuerzas de seguridad y todos los vehículos que entran y salen son inspeccionados.
El ataque "fue una sorpresa" en una zona conocida por su turismo y donde nunca antes se registró este tipo de actos violentos, según fuentes oficiales por ese diario.
Xinjiang es, junto al Tíbet, uno de los polvorines étnicos del oeste de China, una región donde convive una población divida entre la principal comunidad musulmana, de etnia uigur -emparentada con los pueblos de Asia Central-, y la mayoría china de etnia han.
Organizaciones uigures acusan a Pekín de acabar con su cultura tradicional y de explotar sus recursos naturales, mediante la repoblación con colonos han, desde que la región fue anexionada a China en 1949.
Pekín defiende un mayor control en la región para hacer frente a lo que denomina como "grupos separatistas, extremistas y terroristas".
Se trata del segundo incidente de este tipo que se produce en Xinjiang este año, después de que el 23 de abril 21 personas murieran en un enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y uigures en la ciudad de Kashgar, capital histórica de ese pueblo.

Pekín/EFE

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