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Edgar Ugalde, agente nacional ante La Haya, advirtió ayer sobre deterioro del conflicto con Nicaragua
“Paz y estabilidad en frontera están en peligro”
Presidenta Chinchilla espera constituir cuerpo de policía de fronteras antes de marzo

Ayer en el seno de la Corte Internacional de Justicia en La Haya, Costa Rica levantó la voz y pidió detener a la mayor brevedad posible la invasión y destrucción que Nicaragua ocasiona en Isla Portillos-Calero y a la vez advirtió sobre el riesgo que existe en la zona fronteriza debido al actual conflicto.
Bajo la dirección del embajador Edgar Ugalde, la diplomacia nacional denunció ante la comunidad internacional la destrucción que ocasiona el vecino país del norte, violando el tratado limítrofe Cañas-Jerez, los laudos Cleveland y Alexander, y sentencias antiguas de dicha corte.
Asimismo, alertó sobre el temor de que el litigio tome otras dimensiones, pues en la actualidad existe un deterioro en las tensas relaciones entre ambas naciones.
“La presencia nicaragüense en territorio de Costa Rica no solo pone en peligro la estabilidad y la paz entre dos países hermanos, sino que pone en entredicho el marco jurídico que ambos estados se han comprometido a respetar. Si hasta ahora no ha habido que deplorar víctimas por la acción militar de Nicaragua, ello es debido a la actitud responsable de mi Gobierno y de mi pueblo de no responder a la fuerza con la fuerza”, manifestó Ugalde.
En este sentido, la diplomacia nacional pidió el cese inmediato de todas las labores que obreros nicaragüenses realizan en la zona, así como el retiro inmediato de las tropas que permanecen en Isla Portillos, en una región conocida popularmente como Isla Calero.
Ello con la finalidad de evitar que la devastación se propague a otros sectores de zona fronteriza y que la ocupación militar sea cada vez mayor.
“Nicaragua transgrede de forma consciente, deliberada y continua la integridad y la soberanía territorial de Costa Rica. Pretende cambiar, unilateralmente, la frontera en el plano jurídico, declarando que el territorio en cuestión es de Nicaragua y en el plano material, cambiando la geografía de la región”, añadió Ugalde.
Tras la intervención en La Haya, la delegación nacional salió optimista de que se demostró con pruebas sólidas la tesis costarricense y que al final la Corte terminará dándole la razón a Costa Rica e interpondrá las medidas cautelares.
Posición que es compartida por la presidenta Laura Chinchilla, quien ayer anunció que espera que de aquí a marzo esté formado un cuerpo de policía especializado en resguardar las fronteras del país.
De igual forma, la mandataria cuestionó la argumentación presentada ayer por los nicaragüenses, pues la misma dista mucho de la nacional.
“Se confirma el deseo de Nicaragua de redefinir la frontera a la brava. Nicaragua habla como si viviera en otro planeta. En La Haya pareciera que es la narración de dos mundos distintos”, dijo Chinchilla.
La delegación del vecino del norte trató de minimizar las dimensiones del litigio, asegurando que Costa Rica creó un escándalo internacional por una “ciénaga de tres kilómetros cuadrados”.
“Cada vez que Nicaragua quiere hacer uso del río San Juan Costa Rica crea una disputa y ahora ha encontrado razones para iniciar un escándalo internacional por una modesta tarea de dragado”, afirmó Carlos Argüello, representante nica ante la Corte Internacional.
De momento, hoy se llevará a cabo la segunda audiencia en La Haya, en la cual a Costa Rica le corresponde replicar la argumentación nicaragüense. Mañana será el turno de Nicaragua.
Posteriormente, la Corte podría tardar al menos 15 días definiendo si es necesario o no establecer las medidas cautelares solicitadas por Costa Rica, pues de lo contrario la respuesta en torno a este conflicto no se conocería hasta dentro de unos cuatro años, tiempo requerido para obtener una resolución.

Natasha Cambronero
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