Patronos y trabajadores convocados al mundial
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No hace muchos días que el Macho Ramírez dio su lista de convocados para la copa mundial de futbol Rusia 2018 y ya la mayor parte de la población está (¡estamos!) con el recuerdo de Brasil a flor de piel, calentando gargantas y realizando los preparativos para disfrutar de esta fiesta. Es cierto:  el futbol no es del gusto del 100% de la población; pero es innegable que cuando actividades masivas de este deporte ocurren, de una u otra forma, para gusto o disgusto, todos nos vemos envueltos en los efectos del balón.

En este escenario, vale la pena recordar que dos de los tres partidos de la selección nacional serán a horas tempranas de la mañana y en días regularmente laborales (viernes 22 y miércoles 27 de junio), y justo entre las 6:00 am y las 8:00 am, es decir, durante el inicio de la jornada de trabajo de la generalidad de la población laboral (pública y privada).

Ante esta situación, es recomendable por un lado que las empresas e instituciones tomen precauciones para que los “efectos del mundial” no los perjudiquen, mientras que por otro, es necesario que los trabajadores entiendan que la emoción y la euforia de un partido no son causas que justifiquen incumplir de ninguna forma sus obligaciones laborales (por más goles que se le encajen a Brasil).

Así, los patronos pueden valorar aspectos tales como el cambio de hora de entrada y salida durante los días en que la selección juega (para ver el partido, sí; pero también por los efectos viales que se puedan dar: si ganamos, hay celebración… y presas), o facilitar opciones como la implementación del teletrabajo en esos días. Se recomienda que estos cambios sean, en todo caso, opcionales para el empleado.

Igualmente existen patronos que usualmente dan facilidades a sus colaboradores para que puedan ver los partidos de la sele en las instalaciones del centro de trabajo. En estos casos, previo a otorgar dichos beneficios, deben tomarse en cuenta aspectos paralelos con el fin de evitar que los intereses patronales se vean afectados, o que las amenidades que vayan a darse con los partidos no generen posteriores conflictos laborales (por ejemplo, no permitir la ingesta de licor durante el encuentro, pues implicaría que los empleados puedan continuar su jornada laboral bajo los efectos del alcohol).

Ahora bien, lo dicho debe considerarse en el entendido de que cualquier facilidad que el patrono brinde a sus empleados para gozar del mundial, es absolutamente facultativa y temporal, por lo que este podrá disponer la manera en cómo y cuándo se otorgue el beneficio según lo considere conveniente. Sin embargo, al no ser algo obligatorio, el patrono no sólo puede continuar con el desarrollo de sus funciones de manera regular sin ninguna consideración especial al evento futbolístico, sino que eventualmente podría tomar medidas preventivas y correctivas para que estas justas no afecten el rendimiento de sus empleados.

Desde esta óptica, los empleadores podrían (por ejemplo) establecer medios de control que les permitan garantizar que los trabajadores no están ingresando o utilizando dispositivos electrónicos que, manteniéndolos al tanto del mundial, los desliguen parcial o totalmente de sus obligaciones laborales.  En este sentido, faltas como tardías o ausencia, abandono de trabajo o ejecución de labores de manera inadecuada, pueden finalizar siendo objeto de acciones disciplinarias de la mas variada índole.

El mundial es una fiesta que (casi) todos queremos disfrutar, sin embargo, es importante tomar las medidas preventivas correspondientes para que tanto patronos como trabajadores podamos celebrar los goles y ganes de la sele, sin tener que lamentarnos después por temas laborales.

Osvaldo Madriz Ramírez
Socio
Consortium Legal
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www.consortiumlegal.com

 


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