Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 23 Agosto, 2011


Reflexiones
Pasajeros gratis

La oportunidad de haber conocido el Norte y el Sur de Europa en años pasados me llama a una reflexión sobre la cultura ciudadana y el impacto en la economía y la productividad de las personas.
Recuerdo durante mi periodo doctoral haber viajado bastante en autobús en Noruega, Dinamarca y Suecia. Un sistema totalmente preciso, limpio y estrictamente regulado para evitar daños al usuario, de todas las edades y clases sociales. El mecanismo de control de ingresos en el autobús, es una máquina de boletos que permite a cada pasajero adquirir su boleto o fichar el boleto mensual o semanal, comprado en el puesto de periódicos. El chofer no tiene nada que ver con el dinero recibido ni tampoco ejerce control de quién sube o baja del autobús, se dedica a su trabajo y a cumplir con las paradas legales y a tiempo del autobús.
Alguna vez me tocó que subiese al autobús un supervisor de control, efectivamente una simpática dama danesa, procedió de la forma más normal a verificar que todos llevaran marcado su boleto de autobús y bajó en la siguiente parada con una sonrisa en la cara, dado que al menos ese día, no pudo poner la multa de 400 coronas danesas ($50) que recibiría el que por alguna razón hubiese querido ir de pasajero gratis.
Ese mismo sistema funciona en Roma, Italia, donde por motivos de estudio debí pasar algunas semanas, la única diferencia es que la experiencia de chequeo y control fue completamente diferente. En el primer caso, al ingresar el oficial quedamos solo tres pasajeros en el autobús, los restantes saltaron por todos los sitios, ventanas y puertas. Pregunté entonces al oficial varón que lucía uniforme, por el monto de la multa y me dijo que era cercano a los $200 en el equivalente de la moneda europea. Me contó también que algunas veces hacen redadas para poder capturar a dos o tres de los diez o 15 que comúnmente van en los autobuses de pasajeros gratis.
Efectivamente pareciera que un buen ciudadano en todo el sentido de la palabra, que responsablemente paga sus impuestos, que asume el pago completo y a tiempo de su seguridad social, que va al día en sus impuestos municipales y efectivamente asume con seriedad sus derechos, pero que cumple cabalmente con sus deberes, es también en lo económico un actor mucho más productivo, no es casualidad que en el Norte de Europa se encuentren los países con la productividad más alta del planeta. Seguramente esto es parte de por qué la Europa que conocemos se ha empezado a desmembrar en el Sur-Sur y sigue siendo sólida, en el Norte-Norte.
Esperemos que podamos como país, los costarricenses, imitar los buenos modelos y no caer, en la alcahuetería, será mucho pedir que dejemos de ser pasajeros gratis o ciudadanos mediocres.
Si bien es cierto estamos acostumbrados a culpar a los demás por nuestros males, la verdad es que el cambio de actitud se inicia por hacer mucho más como ciudadanos y dejar de reclamar tanto de lo que los otros o el gobierno hace o deja de hacer.

Leiner Vargas Alfaro
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