Luis Alejandro Álvarez

Luis Alejandro Álvarez

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Miércoles 5 Julio, 2017

¿Para qué diputados ausentes?

Se aproximan las elecciones de 2018, y los partidos políticos han iniciado el proceso de renovación de estructuras, lo que llevará a la escogencia de sus candidatos en cada una de las provincias para que los electores eventualmente asignen los diputados que irán a Cuesta de Moras.

Este proceso que, en algunos partidos genera mucho estira y encoge, arduas negociaciones de sectores, grupos y tendencias, mientras que en otros no genera tanta discusión, da como resultado la designación de quienes se consideran las mejores cartas de presentación, los mejores ciudadanos que compondrán un grupo de 57 costarricenses, que nos representarán en el Congreso de la República.

Es conveniente, en vista del deterioro de la imagen que se ha ido dando de la Asamblea Legislativa, que esta escogencia que se haga a lo interno de cada organización partidaria, lleve a personas que están dispuestas a trabajar y aportar por el bien del país, que estén capacitadas y que tengan la voluntad de llegar a negociar, para que no se entrabe el proceso de aprobación de leyes.

En estos cuatro años, al igual que ha ocurrido en el pasado, ha habido diputados que lo que les ha caracterizado es no tener una presencia constante en la Asamblea, lo cual va en detrimento del propósito de su escogencia, tanto de sus partidos como de sus electores.

Hoy el ciudadano costarricense es mucho más exigente en temas de política y a la hora de escoger a sus gobernantes, ergo, demanda más de aquellas personas que le representan.

Quienes postulen su nombre en las instancias internas de cada partido, así como quienes salgan victoriosos y sean escogidos para dar la cara por sus partidos al electorado, y pedir su voto, deben llevar un compromiso inclaudicable a estar de cuerpo presente en el Congreso.
Para eso se les elige. ¿Para qué diputados ausentes?

No deben presentarnos los partidos políticos personas que vayan a ser electas para no asistir al Congreso, el compromiso con los ciudadanos, los electores, es grande, es sagrado, y no se debe traicionar.

Sería apropiado en pensar en una reforma constitucional, que establezca que aquellos padres de la patria que por razones no justificadas, deciden no asistir al plenario y no ser partícipes de los debates, cumplir con su juramento constitucional, pierdan las credenciales, y abran ese espacio para que pueda otro compañero de nómina, con mayor compromiso, ejercer el cargo para el cual fueron electos.
Para ello no es necesaria una Asamblea Constituyente.

Dar un paso en esta dirección, daría una señal a los ciudadanos de que el compromiso que asumen Sus Señorías, es un compromiso serio y que está ajustándose a lo que exigen los conciudadanos ya cerca del final de la segunda década del siglo XXI.

Luis Alejandro Álvarez Mora
Abogado y Notario Público
Cédula 1-640-275