Papa agradece "acogida" que le brindó Brasil
Los remolinos de personas que a veces obstaculizaron el paso del automóvil fueron para el Papa momentos de felicidad.AFP/La República
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Papa agradece "acogida" que le brindó Brasil

El papa Francisco agradeció ayer a través de su cuenta en la red Twitter "la magnifica acogida" que le brindó Río de Janeiro, a donde llegó este lunes para participar en la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
"Gracias! Gracias! Gracias a todos ustedes y a todas las autoridades por la magnifica acogida en tierra carioca", escribió el papa Jorge Mario Bergoglio esta mañana, tras haber pasado su primera noche en Río de Janeiro.
"Comenzamos una semana estupenda en Río. Que sea una ocasión para profundizar nuestra amistad con Jesús Cristo", apuntó el Papa argentino.
Francisco llegó a Río de Janeiro este lunes, tras unas doce horas de viaje desde Roma, y luego recorrió las principales calles de la ciudad en medio de fervientes multitudes de jóvenes que se agolparon para verle.
Hizo un primer trayecto entre el aeropuerto y el centro de la ciudad en un automóvil cerrado, pero abrió la ventanilla para saludar a los fieles, que llegaron a arremolinarse alrededor del vehículo y frenaron la comitiva durante algunos minutos.
Un error en el trayecto hizo que el automóvil del Papa quedase atrapado en un atasco, que los jóvenes de decenas de países que se han concentrado en Río de Janeiro para la JMJ aprovecharon para acercarse y hasta tocar a Francisco, en medio de la desesperación de su equipo de seguridad.
Luego, hizo un corto paseo en un "Papamóvil" traído desde Roma para la ocasión y finalmente fue recibido por la jefa de Estado, Dilma Rousseff, y decenas de autoridades nacionales y regionales.
El ministro de la Secretaría de la Presidencia, Gilberto Carvalho, admitió que el papa Francisco quedó atrapado en uno de los atascos propios de la capital fluminense debido a un "error" en el trayecto, por el cual su comitiva demoró casi quince minutos para recorrer unos 500 metros en pleno centro carioca.
Según Lombardo, ese "error" permitió comprobar el entusiasmo de los jóvenes con Francisco, sobre quien aseguró que estuvo "muy tranquilo, feliz y cordial" y que los remolinos de personas en torno a su automóvil fueron "momentos de felicidad". 
En tanto, ayer se inauguró la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ)  en Río de Janeiro con la llegada de la cruz peregrina y la imagen de la Virgen María al escenario de la playa de Copacabana, donde se congregaban cientos de miles de personas.
La misa de apertura fue conducida por el arzobispo de Río, Orani Joao Tempesta, puesto que el Papa Francisco se tomó el día de ayer de descanso después de la intensa jornada del lunes, cuando llegó a Río de Janeiro.
Antes de la llegada de los símbolos, una multitud esperaba en las arenas de Copacabana asistiendo a conciertos de música católica y rezando.

La JMJ se prolongará hasta el próximo domingo en esta ciudad brasileña, con la previsión de que el Papa presida los principales actos y misas a partir del próximo jueves, dado que hoy miércoles visitará el Santuario Nacional de Aparecida.
La misa de ayer en Copacabana se celebró en una tarde desapacible, lluviosa y con viento, que no ha desalentado a los jóvenes, que desde todo el día esperaban ese momento entre cánticos, bailes, rezos, catequesis y excursiones por la ciudad carioca.
Enarbolando banderas de los países de donde proceden, un grupo de muchachos abrió la ceremonia, que prosiguió con la entrada de la Cruz de los Jóvenes llevada a hombros, así como un icono de la Madre de Dios, también cargado a hombros en procesión.
La conocida como "Cruz de los Jóvenes" es de madera, de casi cuatro metros de alta, sus brazos miden 1,75 metros y pesa 31 kilos.

Río de Janeiro/ EFE

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