Panamá: oportunidad para constructoras
Desde el Metro de la capital hasta las nuevas instalaciones portuarias, Panamá sigue desarrollando importantes obras de infraestructura, una de esas, el Puente Centenario, fue completada en 2004.
Enviar

Logística impulsa construcción

Panamá: oportunidad para constructoras

Nacionales podrían aprovechar pequeñas obras del Estado

El importante crecimiento de la construcción en Panamá en los últimos años podría ser aprovechado por las constructoras nacionales, sobre todo en trabajos privados o pequeñas obras del Estado.
Este desarrollo se ve impulsado por la consolidación de Panamá como centro de distribución continental.
Estabilidad financiera y agilidad en los trámites son los factores que pueden aprovechar estas empresas en el país vecino.
La oportunidad reside mayoritariamente para ingenieros civiles, sobre todo en el diseño de obras.
La construcción se concentra en zonas de desarrollo logístico (centros de negocios y empresariales), proyectos hidroeléctricos y otras obras gubernamentales.
La legislación panameña solo permite que un 10% de los trabajadores que participan en un proyecto de obra pública sea de extranjeros, por lo que normalmente nuestras empresas solo llevan personal técnico e ingenieros.
Esta situación dificulta mucho mantener la calidad de las obras, puesto que se debe contratar mano de obra extranjera para realizar los trabajos.
De igual forma, el crecimiento inmobiliario impulsa el establecimiento de grandes constructoras que compiten por los proyectos.
Esto deja en desventaja a las constructoras nacionales pues no cuentan con el financiamiento para competir por grandes obras de concesión, por lo que deben apuntar a proyectos más pequeños.
Empresas constructoras como Edificar, Grupo Santa Fe y Meco han logrado consolidarse en ese mercado, lo cual es vital para abrir espacio a otras compañías nacionales.
En el caso de Meco, recientemente participó en el concurso público para la construcción de la terminal Sur del Aeropuerto Internacional de Tocumen, que finalmente terminó ganando la brasileña Odebrecht.
La constructora también fue contratada para la modernización del acueducto de la Ciudad de Panamá y es contratista habitual de la Autoridad del Canal de Panamá.
Un estudio en ese país demostró que para el primer trimestre del 2012, el sector construcción representó 7,6% de la producción.
Además, de cada 100 empleos creados, diez fueron para el sector constructivo.
Ese crecimiento es respaldado por el apoyo financiero de la banca, que prestó más de $2 mil millones para la construcción de obras.
Empero, Panamá no es un mercado tan abierto. A pesar de las fuentes de trabajo que puede generar el crecimiento inmobiliario, las restricciones legales y la competencia de constructoras de primer nivel dificultan establecerse.
La clave para introducirse en el mercado reside en la experiencia, que permite sistematizar los procesos, reducir costos y sobre todo que se reconozca la calidad del trabajo realizado.
Otra opción puede ser aliarse a constructoras extranjeras y desarrollar un proyecto conjunto.
El peor error que pueden cometer las constructoras nacionales es entrar a un mercado que conocen poco.
Exportar talento a naciones vecinas se ha vuelto tentador sobre todo por la manera en que el exceso de trámites para construcción y el atraso en infraestructura afectan la competitividad del país.

201211282240140.n44.jpg

Jeffry Garza
[email protected]

 

Ver comentarios