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Países petroleros reciben a venezolanos despedidos

Durante décadas, los barriles de petróleo, las telenovelas y las reinas de bellezas han sido los principales símbolos de exportación de Venezuela.
La hegemonía del petróleo en la economía se profundizó aportando ingresos de más de $80 mil millones anuales, muy lejos de cualquier otro sector distinto a la industria energética.
Pero no todo es euforia en la petrolera estatal PDVSA bajo el mandato del presidente Hugo Chávez. En los últimos años un producto "derivado” de la industria, de otra manera y a menor escala, le está abriendo paso al sello venezolano en el mundo.
En el futuro, una camada de especialistas que aportan sus conocimientos en el área petrolera en otros países dará motivos para estudiar un éxodo que comenzó en 2003, cuando apenas aparecía en el horizonte el proyecto del llamado socialismo del siglo XXI.
Unos 20 mil trabajadores de la industria petrolera, de un total de 67 mil entre fijos y contratados de PDVSA, fueron despedidos por organizar una huelga en protesta por la directiva designada, que el gobierno después calificó de "sabotaje”, y llevó la producción de 3,1 millones a 23 mil barriles diarios.
Según la visión oficial, la huelga de finales de 2002 y comienzos 2003, que duró 60 días, causó pérdidas al país por $18 mil millones, por lo que la justicia abrió una serie de causas a los promotores, desde rebelión civil hasta instigación al delito e incitación a la desobediencia de las leyes.
El gobierno dijo que la huelga no era una protesta sindical, ya que nunca se presentó un reclamo como conflicto laboral, y los abanderados fueron acusados de haber pretendido derrocar al gobierno.
Para el momento de activarse la huelga, en diciembre de 2002, los empleados petroleros recordaban el episodio de Chávez despidiendo con un pito, como un árbitro de fútbol y desde la televisión, a los gerentes rebeldes, días antes de un intento golpista contra el mandatario.
Después de la huelga, con el gobierno triunfante, PDVSA fue reestructurada, los promotores de la huelga perseguidos y proscrito el símbolo de la industria desde la nacionalización en 1976: el ascenso por méritos o "meritocracia”.
Con las puertas cerradas en Venezuela, un número indeterminado de ejecutivos, ingenieros y trabajadores especializados formados en la industria petrolera no vio otro camino que ofrecer su experiencia fuera del país.
El portavoz de la agrupación civil Gente de Petróleo y ex gerente de PDVSA, Eddie Ramírez, dijo que los petroleros venezolanos se encuentran dispersos en al menos 26 países, laborando en actividades de exploración, estudios prospectivos y producción.
"Estimamos que entre 5 mil y 7 mil empleados que salieron de PDVSA están trabajando en otros países. En Colombia hay unos 500, en México unos 3 mil y en Canadá 1.500. Hay en Estados Unidos, incluso en Arabia Saudita y Angola”, señaló a la DPA.
La experiencia que acumularon los ingenieros en petróleo pesado en los proyectos en la llamada Faja del Orino, un gigantesco yacimiento en la región este de Venezuela, sirve como carta de presentación de algunos que ahora laboran en proyectos de las arenas bituminosas de Alberta, Canadá.
"Más de 70% se ubica en áreas operativas. La mayor parte trabaja en producción, algunos en exploración y menos en refinación. No va a ser sencillo que toda esta experiencia acumulada vuelva al país”, indicó Ramírez.
En Colombia, la mano de obra especializada ha contribuido al incremento de la producción de 588 mil a casi un millón de barriles diarios, a comienzos de 2011.
El ex gerente de PDVSA Ronald Pantin es ahora director en la canadiense Pacific Rubiales, que desarrolla proyectos en exploración, utilizando la experiencia en la Faja del Orinoco para transformar el crudo pesado en uno liviano.
"En Colombia hay mucho petróleo, reglas claras, un gobierno favorable a la inversión extranjera y buenos trabajadores”, dijo Pantin en un reciente foro. "A estos factores se añade un grupo muy experimentado de petroleros venezolanos”, añadió.

Caracas
DPA



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