País pagará $338 millones en préstamos que casi no usa
Enviar

Gobierno busca acelerar en 2015 ejecución de proyectos

País pagará $338 millones en préstamos que casi no usa

Cerca de la mitad de los empréstitos tiene menos de 50% de avance físico, señala la Contraloría

Para 2015, el Gobierno destinó en el presupuesto de la República $338 millones para pagar todos los créditos externos que ha firmado en los últimos años, muchos de los cuales casi ni se han ejecutado por ineficiencia o trabas administrativas.
Lo peor de todo es que mientras se pagan elevados intereses por los empréstitos, los recursos no se invierten en obras de infraestructura, educación y saneamiento ambiental, entre otras áreas.
Esto significa que cuanto más dure el país en gastar los recursos, más dinero tendrá que desembolsar en el pago de intereses a largo plazo.
Del monto millonario que se incluyó en el presupuesto del otro año, al menos $277 millones corresponden a intereses, mientras que el resto amortizan las deudas.
A la fecha, de los 20 préstamos negociados por el Gobierno, la mitad tiene menos de un 50% de avance físico, indicó la Contraloría en su memoria anual del año pasado.
Uno de los casos más dramáticos es el préstamo por $60 millones para reparar los caminos vecinales, pues hasta el momento solo se registra un avance del 17%.
Esto sin importar que la mayoría de las calles de todos los cantones está en muy malas condiciones.
Otro ejemplo lo constituye la deuda que contrajo el Estado por $132 millones para desarrollar un programa para la prevención de la violencia y promoción de la inclusión social, ya que su ejecución apenas ha sido de un 1,32%, a pesar de que fue ratificado por el Congreso hace casi dos años.
Sin embargo, el ejemplo más claro de pobre ejecución lo constituye el proyecto Limón Ciudad Puerto, el cual pretendía invertir $72 millones en Limón para promover el desarrollo y, debido a las trabas administrativas, este gobierno decidió no continuar con el crédito.
Pese a ello, para el presupuesto de 2015 se incluyó más de $1 millón para cancelar las deudas adquiridas hasta el momento.
Las razones que explican la mala administración de los empréstitos, van desde de la ineficiencia estatal, las trabas administrativas hasta la corrupción.
“Unas de las cosas que tenemos que cambiar son los salarios en las unidades ejecutoras de los préstamos, pues en algunas ocasiones, los funcionarios de esas organizaciones tienen salarios que doblan los del sector público y, por ello, podría estar pasando que se esté pateando la bola en algunos casos”, indicó Juan Luis Jiménez, jefe de fracción del PLN.
Sin embargo, para los entrevistados, la causa principal del desatino a la hora de invertir esos recursos, está relacionada principalmente, por la mala gestión gubernamental y la burocracia, explica Mario Redondo, legislador por Alianza Demócrata Cristiana.
Uno de los ejemplos más claros de la ineficiencia estatal es el proyecto Limón Ciudad Puerto, el cual naufragó al tener 12 instituciones ejecutoras y tan solo un 7% en ejecución presupuestaria en más de 60 meses.
Esta deficiente ejecución de recursos ya fue detectada por Luis Guillermo Solís, quien ordenó acelerar en 2015 la ejecución de los proyectos que tienen financiamiento.
“Desde el inicio del presente gobierno se encontró que en algunos proyectos con financiamiento externo había poco avance en la ejecución, por ello una de las primeras acciones que realizó el Ministerio de Hacienda fue coordinar este tipo de trabajo con las instituciones y con el BID, por el lado del financiamiento, para ver cómo se impulsaba la ejecución en una forma eficaz y eficiente”, explicó Helio Fallas, ministro de Hacienda.
La mala ejecución de los recursos cobra relieve al poner en perspectiva que, para el otro año, la mitad del presupuesto del Gobierno central se financia con deuda interna y que el déficit fiscal producto del desbalance entre los ingresos y gastos, rondará el 6,7% del PIB.

 

 

 

Esteban Arrieta
[email protected]
@earrietaLR

Ver comentarios