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Aserrín, residuos de piña, el banano y la palma, entre los más viables
País en ventaja para sustituir energía fósil industrial
Demanda de biomasa crecerá un 40% en próximos 20 años




Ante un aumento sostenido de la demanda mundial por fuentes alternativas de energía, Costa Rica cuenta con una cantidad muy importante de opciones que la colocan en posición ventajosa.
Gracias a la producción agrícola y al dinamismo del sector forestal, la industria que consume derivados del petróleo para sus procesos estará en capacidad de sustituir estos por biomasa de subproductos como el aserrín, burucha, tallo del racimo del banano, palma aceitera y hasta cascarilla de arroz o café.
Así se desprende del estudio llevado a cabo por el Centro de Inteligencia sobre Mercados Sostenibles (CIMS), de INCAE Business School, en el cual se identificaron las diversas fuentes de biomasa que podrían servir como fuentes energéticas eficientes y sostenidas.
Parte de los objetivos del estudio fue hallar los residuos que reunieran las características necesarias para ser utilizados para la combustión, considerando su disponibilidad y ubicación y costos de transporte.
Cifras de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), la demanda mundial por energía de la biomasa crecerá en un 40%, hasta antes de 2030.
Sin embargo, la calidad de la información sobre la cantidad de biomasa que se destina para la energía en el mundo es escasa, debido a que muchos países carecen de registros.
La IEA calcula que para la tercera década de este siglo, la mayoría de la biomasa que se use para energía resultará de procesos agrícolas.
Los grandes consumidores de combustibles fósiles son los procesos productivos industriales. Un ejemplo es la Cementera Cemex.
“En la mayoría de los casos la biomasa debe ser transformada para su transporte, de lo contrario los costos se vuelven muy elevados. Por eso, cualquier producto o subproducto que se quiera incorporar en cantidades importantes a un sistema como el de las cementeras, debe tener un costo que permita sustituir el combustible utilizado actualmente”, afirmó Andrés Guevara, investigador del CIMS.
El estudio determinó que hay una alta disponibilidad de biomasa, pero aún no existe un desarrollo tecnológico que permita un aprovechamiento rentable.
La biomasa utilizable para combustión, más común en Costa Rica, proviene de actividades agrícolas como la piñera, el café, banano, palma aceitera y la industria forestal.
A pesar de ello, algunos aserraderos queman sus desechos lo cual es un desperdicio de energía y un foco de contaminación.
Incluso el almacenaje de estos subproductos es un problema, porque involucra un riesgo ambiental y de salud ocupacional por su alta capacidad de combustión.
Con respecto a los residuos de piña, actualmente no se les dan un uso que satisfaga a la industria y tampoco hay tecnología adecuada para su aprovechamiento.
Otro ejemplo es el tallo de racimo de banano, el cual se utiliza como abono, pese a que no hay evidencia de que aporte nutrientes.
Para que el sector bananero deje esta práctica, detalla el estudio, tendría que haber una ganancia económica y para el ambiente.
En la producción de biodiesel, otra de las fuentes analizadas, en l país hay déficit de materia prima.
Existen diferentes proyectos de jatropha, pero todavía no hay plantaciones modelo con un manejo agronómico bien establecido.

Ernesto Villalobos
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