Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 7 Octubre, 2011


Ottón Solís y el paquete tributario


Ottón Solís saltó de nuevo al protagonismo nacional y esta vez en torno a un tema muy polémico y delicado: salvar el proyecto de Plan Fiscal. No es usual que el principal partido de oposición asuma el liderazgo de un paquete tributario. En política este es un acto generoso y de alto riesgo.
En el pasado los paquetes tributarios han tenido dos actores principales: el gobierno en una esquina y la oposición en la otra. En algunos casos, uno o unos pocos diputados de minipartidos eran los que decidían a cambio de “partidas específicas”.
El Plan Fiscal estaba prácticamente muerto. Incluso el Gobierno daba muestras de cansancio. Sin embargo, fue la posición pública del presidente del PLN, don Bernal Jiménez, la que vino a quebrar los cimientos del proyecto del gobierno. El experimentado político criticó fuertemente este Plan por apartarse de la posición histórica de la social democracia y mantener la injusticia tributaria vigente. ¿Qué mejor estocada que la del propio partido de gobierno? Grave decisión la de no haber resuelto estas divergencias “en familia”.

Así estaban las cosas cuando el líder del PAC intervino, planteó una serie de reformas al proyecto original, varias coincidentes con las de don Bernal, y públicamente anunció su apoyo al mismo. El PAC necesitaba dar muestras de su capacidad para gobernar y esta decisión se encuadra en esa línea, aunque para la aprobación del proyecto hay todavía un difícil camino que recorrer.
Esta decisión es de alto riesgo porque se trata de un paquete de impuestos. Todos los que se sientan perjudicados estarán insatisfechos y dispararán contra el PAC y el Gobierno. Los que no se vean perjudicados, simplemente no estarán insatisfechos, nada más, no habrá aplausos.
Un paquete tributario no da réditos políticos, pero obliga al PAC a buscar otros acuerdos que impliquen un mayor bienestar ciudadano en temas de alta relevancia, como la seguridad, la educación, el empleo para jóvenes desplazados socialmente. Entonces el pacto tendrá rostro humano y comprensible en la ciudadanía.
Ottón Solís ha insistido en que él es uno más dentro del partido. Lo ocurrido muestra lo contrario, en realidad sigue siendo el líder indiscutido del PAC. Desde la noche en que aceptó su última derrota electoral ha insistido en que no será candidato nuevamente. Si bien su trayectoria nos ha mostrado que es una persona consistente, es el tiempo el que dirá la última palabra. La línea divisoria entre el no y el sí en materia de política ha traicionado a más de una figura relevante de la política nacional.
Don Ricardo Jiménez indicó que prefería ser alcalde de “Pacaca” que volver a la presidencia y a los pocos meses asumía por segunda vez el poder. Antes de asumir por tercera vez la presidencia, había dicho que hacía “dejación pura, perfecta e irrevocable de todo intento de candidatura”. Para él la política era un medio para servir al país y no dudaba mucho en pasar del no al sí.

Arturo Jofré
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