Alvaro Madrigal

Alvaro Madrigal

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Jueves 13 Octubre, 2011


De cal y de arena
Otra vez la táctica del miedo

Mal servicio prestan a las Zonas Francas pues las pintan como carroñeras los plañidos que a voz en cuello advierten de unas perversidades incubadas en la propuesta legislativa para que tales entidades paguen a partir de 2015 un tributo sobre los dividendos que distribuyan y queden expuestas a la negociación con las municipalidades a efecto de pagar el impuesto sobre bienes inmuebles. Parecen un concierto improvisado para meter miedo a los diputados y reprimir su independencia de criterio pues a juzgar por los estudios que figuran en los anales del INCAE hay una decena de factores influyentes en la decisión de las corporaciones foráneas de asentar sus inversiones en un determinado país, dentro de las cuales no figura en la punta lo atinente a incentivos tributarios. Más que ellos, pesan la disponibilidad de intelectos, la calidad de la mano de obra, la seguridad ciudadana y la estabilidad política e institucional así como la infraestructura pública y la fluidez de los trámites que afecten sus operaciones. Lo de los incentivos tributarios no es prioritario aunque sí parte del paquete a considerar. Empresas de tanto prestigio como Baxter, Intel, Procter & Gamble, Hewlett Packard e IBM bien pudieron ir a otros destinos a usufructuar de graciosas concesiones tributarias no difíciles de conseguir en subasta aunque a riesgo de encarar todas las secuelas de una “zona roja” política, social y jurídica. Optaron por Costa Rica.
En este asunto el foco de los gobernantes debe dirigirse más bien hacia la necesidad de fomentar el encadenamiento productivo de las ZF a fin de que su dinamismo se incorpore a la economía local. Repetidamente lo dicen los Informes del Estado de la Nación ya que más del 50% de las exportaciones nacionales lo aportan 149 empresas de ZF en un contexto total de 2.117 exportadores. El 80% de las exportaciones de ZF se concentraba en 17 de esas 149 empresas, señaladamente (el 71,2% de ese total) proveedores de la industria eléctrica y electrónica y de instrumentos de precisión y equipo médico. Las ZF son expresión de la “nueva economía” que tanto estimula al aparato productivo nacional (sobre todo empleos y salarios) pero que marca grandes contrastes con la “vieja economía”. En un estudio de Eduardo Alonso para el Estado de la Nación se enfatiza que una mayor integración en la economía mundial, con altas tasas de crecimiento en exportaciones, es necesaria pero no suficiente para lograr un mayor crecimiento económico. “Se requieren, además, políticas y estrategias para el fortalecimiento de la economía interna”. De seguro obvia conclusión hay que reoxigenar a las MIPYMES de modo que encaren los rezagos tecnológicos, la falta de accesos al crédito y las debilidades administrativas y regulatorias con que se mueven y que figuran también como razón para que las 2.403 MIPYMES existentes en 1998 se redujeran a 732 en 2008. Creo que las ZF sienten la hospitalidad de Costa Rica y que no van a salir en fuga por un tributo a los dividendos y que es parte de la razón nacional para sanear las finanzas públicas.

Alvaro Madrigal