Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 29 Marzo, 2017

Una de las cosas que no quedan claras en todo este asunto es ¿quién inventó “Esencial” originalmente? ¿Se inventó sin preguntar a ningún costarricense?

Otra institución que perdió su rumbo

Proliferan las instituciones del sector público o casi público que hace tiempo perdieron su rumbo y su razón de ser. Ya no son “esenciales” para las necesidades de los habitantes y sus quehaceres. Casos famosos incluyen el Ministerio de Planificación, la Refinadora Costarricense de Petróleo, Bancrédito y Conavi. Ahora se suma a esta lista no muy apetecida la Promotora de Comercio Exterior de Costa Rica, Procomer.
Específicamente existe esta institución para ayudar a las empresas nacionales a vender sus productos y servicios en el exterior.
Para ayudar en ese esfuerzo y el de otros como Cinde (fomenta la inversión extranjera) y el ICT (promueve la visita de turistas al país), Procomer produjo una “marca país” que se llama “Esencial” y que se ha usado por más o menos tres años. Según una oficial de la institución, Marta Esquivel, ella organizó una licitación internacional para realizar una evaluación del impacto que ha tenido “Esencial” sobre todo en Norteamérica y Europa. Explícitamente excluyó a cualquier empresa nacional de participar en la licitación.
Cuando una institución, que tiene el fin exclusivo de ayudar a empresas costarricenses a vender sus servicios en el exterior, lleva a cabo una licitación sin permitir la participación de las compañías nacionales, está claro que perdió su rumbo. Dijo Esquivel, cuando fue cuestionada, que excluyó ticos porque no quería que fueran “juez y parte” de la evaluación de “Esencial.” “Queríamos objetividad”, manifestó. No queda claro si cuestiona ella el profesionalismo de las empresas costarricenses o si cree que los que viven en el territorio nacional han sido muy expuestos a esta marca.
Si es lo segundo, habría que preguntar si la marca Esencial, que fue diseñada para usar en el exterior, ha sido pasada por medios nacionales por Procomer. Y, ¿por qué?
Una de las cosas que no quedan claras en todo este asunto es ¿quién inventó “Esencial” originalmente? ¿Se inventó sin preguntar a ningún costarricense? Sería lógico que para crear esa marca, que costó ¢335 millones, los que más saben del país y sus virtudes, por lo menos tuvieran una voz.
La evaluación ahora, dice Esquivel, “solo cuesta ¢28 millones”. Pero habría que preguntar ¿cuántos oficiales como ella viajaron a la sede de la empresa que ganó la licitación y por cuánto tiempo? Cuando llegan los representantes con la evaluación y la presentan, ¿no hay que realizar un evento con todos los amigos de Procomer, del Ministerio de Comercio Exterior y, por qué no, el Sr. Presidente? ¿Cuánto costará la recepción y cena suculenta con vinos de California o Europa para 100 personas?
“Esencial” vino a sustituir la marca “Sin ingredientes artificiales” que tuvo un éxito sobresaliente. Forma parte de los factores que han dado a Costa Rica una reputación internacional sumamente positiva y combinó perfectamente con “Pura Vida” que adorna a incontables camisetas compradas aquí y llevadas a muchos países del globo. Sería interesante saber qué piensan los costarricenses de “Esencial.” A Procomer ¿le importa? ¡A otros sí!
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