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Ortega aplica capitalismo bajo velo sandinista
Disfraza jugosos negocios como discursos de izquierda

Al cumplirse mañana 32 años del triunfo de la revolución en Nicaragua, el presidente Daniel Ortega avanza en busca de la reelección, bajo la crítica de antiguos compañeros de armas que lo acusan de cambiar sus principios revolucionarios por jugosos negocios al amparo de un discurso populista y clientelar.
"Este es un gobierno de capitalismo salvaje, del más duro capitalismo salvaje manejado con un disfraz de izquierda", afirma en entrevista con dpa Mónica Baltodano, una de las más famosas comandantes de la guerrilla sandinista que destronó al dictador Anastasio Somoza y sorprendió al mundo en los albores de 1980.
A su juicio, el gobierno que Ortega dirige desde 2007 no es distinto al de la ex presidenta Violeta Chamorro o de sus sucesores liberales Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños. Por el contrario, ha restringido los espacios de libertad de expresión y movilización vigentes hasta hace cinco años.
Pero el gobierno dice que Nicaragua vive la segunda etapa de la revolución sandinista.
"Es una total falsedad. Esto no tiene nada que ver con una revolución; es la continuidad de las políticas neoliberales de los gobiernos anteriores, con el ingrediente de autoritarismo y de retroceso democrático", asegura.
Según Baltodano, los tres presidentes de derecha que gobernaron entre 1990 y 2007 "eran neoliberales pero estaban abiertos a la alternancia en el poder, con una administración electoral más o menos aceptable".
"Aquí hoy tenemos una política fiscal absolutamente recesiva, políticas macroeconómicas neoliberales (negociadas con el Fondo Monetario Internacional), empleos de mala calidad y los salarios más bajos de toda Centroamérica", señala.
La ex guerrillera cuestiona incluso los programas de educación y salud gratuita aplicados por Ortega y que el gobierno considera emblemáticos.
"Se dijo que se iba a priorizar la educación, pero hoy Nicaragua es el país centroamericano que está más lejos de alcanzar el sexto grado", refiere.
Los servicios de salud han mejorado en cuanto a la atención gratuita en los hospitales del Estado, la presencia de brigadas médicas cubanas y las becas a estudiantes nicaragüenses en Cuba. "Pero no hay medicinas en los hospitales y la gente no puede comprarlas", señala.
Con 56 años y gran experiencia legislativa, la ex comandante es dirigente del Movimiento por el Rescate del Sandinismo, una organización disidente del partido Frente Sandinista, surgido de la guerrilla en la que militó desde su adolescencia.
"Este es un gobierno mentiroso, porque dice ser revolucionario y lo que hace es aplicar políticas de mercado libre duro, durísimo", insiste al analizar la gestión de Daniel Ortega, al que no considera un gobierno sandinista.
"Creo que el sandinismo ha sido sustituido por el orteguismo. El Frente Sandinista como tal ya no existe, lo que existe son fuerzas organizadas y articuladas como una maquinaria electoral para garantizar el poder de Daniel Ortega, su familia y sus allegados", opina.
Según Baltodano, desde 2007 Ortega ha recibido $1.500 millones de su colega venezolano Hugo Chávez, mediante un acuerdo de suministro de petróleo firmado a nivel de gobierno pero cuyos créditos los maneja la empresa privada mixta Albanisa, de cuyas ganancias no rinden cuentas al Parlamento.
"Nicaragua perdió una enorme oportunidad de disponer de recursos líquidos de Venezuela pagaderos a 20 o 25 años, que pudieron haberse destinado a mejorar la productividad en el campo, a programas de transformación de la economía rural", señala.

Managua
DPA




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