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Optimizar para la alimentación del mundo

Eduardo Robert
Director ejecutivo de la Cámara de Insumos Agropecuarios

Aunque en estos tiempos vivimos una pasmosa volatilidad por el comportamiento de los mercados, además del ineludible peso de la crisis económica, las exigencias globales conllevan a que por estas mismas circunstancias tome verdadero valor la proyección del sector de insumos agropecuarios, como industria primordial en la contribución a la productividad mundial de alimentos.
Dentro de estas tendencias es clara la marcada disminución que se da en la cantidad de ingrediente activo utilizado por hectárea, de forma tal que gracias a productos más eficientes se logre una menor dosificación. De igual forma, se constata un perfil cada vez más amigable de los nuevos productos con la salud de las personas, los animales y el ambiente en general.
Cabe recalcar que un componente fundamental de la agricultura tecnificada lo constituye la investigación, y en este rubro la industria agroquímica realiza inversiones mayores a los $3 mil millones anuales, sin incluir la investigación en biotecnología, en la cual se ha venido dando un incremento vertiginoso en los últimos diez años.
De cara al futuro, el aseguramiento de la inocuidad de los alimentos, así como el incremento de medidas sanitarias y fitosanitarias será cada vez más exigente para la industria, debido a la responsabilidad de las empresas ante la protección de la salud y el ambiente de los consumidores, y ante la exigencia de los socios comerciales.
Con esto se garantiza a la población que, usando los productos de acuerdo con sus recomendaciones consignadas en la etiqueta y avaladas por el registro, no se expondrá a riesgos inaceptables al aplicador del producto, al consumidor del alimento aplicado, ni al ambiente.
Es indiscutible el aporte de la industria en la transformación de una agricultura de aproximación, a una de precisión, en la cual se incrementa la productividad gracias al uso racional de insumos.
Es preciso además afirmar que, a pesar de los nubarrones que se ciernen sobre la economía mundial, la tendencia de la industria es continuar optimizando sus productos para cumplir con la tarea de contribuir a alimentar al mundo.

Aclaración

En el artículo “Inversiones inmobiliarias bajo nuevas reglas”, publicado el 19 de enero, se informó que el proyecto Monte del Barco se ubica en Playa Barrigona, sin embargo, la locación correcta es Playa Monte del Barco, en Bahía Culebra, Guanacaste. Además, se consignó que la zona de concesión podría ser alquilada por Aldesa, cuado lo correcto es que esa área fue otorgada al desarrollo Monte del Barco y es parte de los activos del Fondo de Desarrollo Inmobiliario Monte del Barco.

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