Jueves, 29 de enero de 2026

Ningún candidato opositor alcanzaría el respaldo de la aspirante oficialista, aun recibiendo el apoyo de todos los indecisos

Gran reto de Laura Fernández es sacar a sus seguidores a votar y no la oposición, según analistas

Segunda ronda solo sería posible con una participación electoral histórica y que los chavistas se queden en casa

Esteban Arrieta|earrieta@larepublica.net
Jueves, 29 enero 2026
Gran reto de Laura Fernández es sacar a sus seguidores a votar y no la oposición, según analistas

Al cierre de la campaña electoral, los candidatos de oposición no son el verdadero rival de Laura Fernández, de Pueblo Soberano.

Con un nivel de respaldo superior al 40% como el que señalaron diversos estudios de opinión este miércoles 28 de enero, la aspirante oficialista depende de sí misma para ganar la elección en primera ronda el próximo domingo.

Eso sí, para ello debe traducir la amplia intención de voto que recibió en la previa en votos reales.

Dicho de otra manera, tiene que sacar a sus seguidores a votar y evitar que se queden en casa pensando que ya ganaron, según varios analistas consultados.

Y es que, con un nivel de indecisos que ronda el 25,9 % de los votantes, según el CIEP de la UCR sería muy difícil que algún candidato opositor le alcance o supere.

Incluso, en un escenario extremo en que todas las personas indecisas apoyen a un candidato de la oposición como Álvaro Ramos, del PLN (9,2 %), o Claudia Dobles, de Agenda Ciudadana (8,6 %), no sería posible forzar una segunda ronda, ni mucho menos ganarle a Laura.

En esencia, el voto silencioso no sería una amenaza para Fernández, pero sí el triunfalismo, el cual sí podría afectar la movilización de los seguidores y hacer que sea posible una segunda ronda, destaca Mario Quirós, analista político.

“El llamado a aumentar la participación tiene sentido democrático y es legítimo. Pero, a la luz de los datos más recientes, la matemática electoral sugiere que la participación, por sí sola, ya no es la variable decisiva. Hace falta, que los electores que siguen a Laura Fernández no salgan a votar, es decir, que no cumplan con su promesa de ir a votar por ella. En términos del padrón total, la oposición como conjunto pasó del 19,32% al 21,21%. El gran salto de Claudia Dobles (+3 pp del padrón) fue parcialmente compensado por la caída de otros candidatos opositores. No hay un despegue conjunto; hay una redistribución de una masa crítica limitada”, dijo Quirós.

Los números

Para la candidata oficialista, entre menos gente vote en la elección, más fácil será para ella conseguir el 40 % de los votos válidos.

Y es que no es lo mismo alcanzar dicho porcentaje si solo vota el 70 %, 60 % o 50 % de los electores.

Por ejemplo, en el caso hipotético —pero irreal— de que nadie se quede sin votar, Fernández, o cualquier otro candidato con el suficiente apoyo, tendría que conseguir 1.492.715 votos para ganar sin un balotaje en abril, ya que el padrón electoral asciende a 3.731.788.

Sin embargo, si solo vota el 65 % del padrón electoral, suponiendo un 35 % de abstencionismo —cifra cercana al promedio histórico—, la barrera baja considerablemente a solo 970.264 votos válidos.

En ese sentido, Sergio Araya, analista independiente, señala que el gran desafío que enfrenta Fernández no está relacionado con la oposición, sino consigo misma.

“A este momento no hemos tenido un candidato opositor que crezca, que puntee, por así decirlo, sino que todos los estudios más bien nos señalan que Laura ensancha la ventaja, por lo que parece que el gran desafío para ella al cierre de la contienda es consigo misma; es decir, que esos porcentajes se reflejen en las urnas, en la votación”, expresó Araya.

Es por ello que, a pocos días de las elecciones, la campaña de Pueblo Soberano ha promovido entre sus electores la idea de que no se ha ganado nada.

De hecho, la propia candidata Fernández ha aprovechado varios espacios ante los medios y debates para señalar que no se ha ganado nada.

“Quiero decirles algo con toda franqueza. No aflojemos. Esto es como un partido de fútbol. Hasta que el árbitro no pita, el partido no termina. No hay espacio para el triunfalismo. Vamos a seguir trabajando sin descanso para ganar en primera ronda y para lograr una gran mayoría de diputados”, indicó Fernández.

Segunda ronda en la mira de la oposición

Para los candidatos de oposición, Fernández no puede cantar victoria y, por ello, apuestan a forzar una segunda ronda.

Para ello, tienen que evitar que Pueblo Soberano logre más del 40 % de los votos válidos.

La ley electoral establece que, en caso de que ningún candidato logre superar ese umbral, se debe hacer una nueva votación dos meses después de las elecciones, entre los dos candidatos más votados en la contienda.

Esto, sin importar si uno obtuvo el 39,9 % de los votos y su rival tan solo 10 %.

“Hay que señalar que algunas empresas encuestadoras están lanzando cortinas de humo para tratar de convencer a la gente de que la suerte ya está echada y que no hay nada que hacer, lo cual provocaría un mayor abstencionismo, y ahí sí existe la posibilidad de que todo esto se traduzca en una victoria en primera ronda, y eso es importante evitarlo. De parte nuestra, seguimos trabajando con la convicción de que vamos a ir a un balotaje para definir al nuevo presidente de Costa Rica”, expresó Eli Feinzaig, del Partido Liberal Progresista.

Finalmente, Claudia Dobles, de la coalición Agenda Ciudadana, señala que solo ella tiene el respaldo suficiente para forzar a una segunda ronda y unir a Costa Rica frente al chavismo.

TIPO DE CAMBIO

Fuente:
Banco Central de Costa Rica
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