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Viernes 30 Julio, 2010

Oportunidades para grandes y pequeños

El pasado 21 de julio HP (Hewlett-Packard) anunció la consolidación en Costa Rica de uno de sus principales centros corporativos de investigación y desarrollo, y la ampliación de estas operaciones para diseñar aquí chips de alta complejidad. Esta empresa inició operaciones en 2003 con 123 empleados y planea llegar pronto a los 8.500, el mayor crecimiento de una de sus subsidiarias que sus altos ejecutivos recuerdan. Las capacidades de nuestro sistema educativo y el conocimiento y habilidades de nuestra gente, sobre todo sus soft-skills es decir, las capacidades para adaptarse y resolver problemas con prestancia e ingenio son altamente valorados por HP en particular y por todas las empresas nacionales o extranjeras basadas en Costa Rica en general.
Esta noticia y el ejemplo de HP merecen algunas reflexiones. El acelerado crecimiento de esta y otras grandes empresas extranjeras en el país está asfixiando a las empresas nacionales, tanto del sector tecnológico como de otros sectores de la economía que requieren para operar, talento en ingenierías y tecnologías.
Aparte del freno al crecimiento económico y social que esta escasez de recurso humano provoca y la pérdida de oportunidad de acelerar nuestro desarrollo, el Estado costarricense es uno de los sectores más seriamente afectados, pues le es cada vez más difícil encontrar y retener personal técnico para sus necesidades internas, pero ha sido hasta ahora extremadamente lento en valorar y reaccionar a esta realidad.
No obstante, la presidenta Laura Chinchilla ha sido amplia en reconocer el problema y en declarar su interés y decisión de enfrentarlo. Ella y sus vicepresidentes, así como su Ministra de Ciencia y Tecnología, han señalado públicamente la urgencia de multiplicar las oportunidades de estudio de grados y posgrados en ingenierías, así como de especialidades técnicas de pregrado, por demás el área más débil del ecosistema tecnológico en Costa Rica.
El sorprendente terreno ganado por nuestro país como jugador internacional en los mercados de bienes y servicios tecnológicos no podrá sostenerse, sin una política pública de espectro amplio, enfocada a ello. Las inversiones públicas indirectas que han sido especialmente bien aprovechadas por los sectores tecnológicos sobre todo los relacionados con las tecnologías digitales ya no son suficientes para sostener nuestra posición relativa de líderes regionales y mucho menos para escalarla.
Mientras las universidades aumentan sus cupos, Conape prioriza préstamos con condiciones especiales para el estudio de las carreras tecnológicas y científicas de altísima demanda en el presente y futuro, el Ministerio de Educación duplica los cupos en los colegios técnicos profesionales priorizando en las áreas tecnológicas; mientras el INA se convierte en un jugador de peso y los reglamentos a las nuevas leyes migratorias son alineados con estas oportunidades de desarrollo para atraer talento foráneo, y mientras una política pública es debidamente enfocada para aprovechar esta oportunidad de desarrollo, todos sufriremos, pero los pequeños como siempre sucede, llevarán la peor parte.

Alexander Mora Delgado
Presidente CAMTIC