Enviar

En muchas universidades existen actividades extracurriculares que ayudan a los estudiantes a alcanzar una formación integral, que incluya el aspecto académico, deportivo, recreacional o inclusive artístico.

La difusión y divulgación del arte y las humanidades, el servicio social, la vinculación, el deporte y las prácticas profesionales son actividades que coadyuvan a fortalecer la formación integral en las instituciones de educación superior. Esas y otras estrategias van dirigidas a relacionar la teoría con la práctica a través de un proceso educativo estrechamente ligado a los problemas y necesidades de la población.

“Las universidades deben apostar por una multidisciplinariedad donde implica que además de lo que se ve en el día a día de la carrera se le dé un valor agregado; por ejemplo, otros cursos paralelos que permitan el crecimiento del estudiante para que vaya teniendo mayor conocimiento, no solo sobre el área que estudia sino en otras, esto le va a permitir tener una ventaja en el mercado laboral más adelante”, dijo Carlos Hidalgo, profesor universitario.

Las instituciones y los profesores deben ver a los estudiantes como un ser humano, no como un número o una máquina que debe rendir una nota o adaptarse únicamente a las órdenes que se les dan, sino como un ser que tiene necesidades o inclusive problemas de aprendizaje, lo importante como docente es hacer que el estudiante aprenda para la vida y no solo para un examen.

FORMACIÓN INTEGRAL
La formación integral implica un aprendizaje intencionado, tendiente al fortalecimiento de una personalidad responsable, ética, crítica, participativa, creativa, solidaria y con capacidad de reconocer e interactuar con su entorno para que construya su identidad cultural.

Busca promover el crecimiento humano a través de un proceso que supone una visión multidimensional de la persona, y tiende a desarrollar aspectos como la inteligencia emocional, intelectual, social, material y ética.

“A través de alianzas de la universidad con instituciones, ONG y otras empresas privadas se puede apostar a que el estudiante vaya desde que se está formando, conociendo cómo es el entorno en el mercado laboral. Teniendo contacto con las empresas y sabiendo cuáles son sus necesidades para que en ese proceso de formación el estudiante pueda suplir esas necesidades del mercado y cuando se gradúe tenga las condiciones para poder aplicarlas”, finalizó Hidalgo.


Para escoger actividades extracurriculares tome en cuenta:


 

  • Más no es mejor: las Universidades prefieren ver la profundidad del compromiso en una o dos actividades que un número mayor con participación superficial
  • Pasión y liderazgo: si se realiza con pasión, lo hace bien y tiene liderazgo, es la actividad ideal para usted
  • No hay actividades mejores que otras: se valoran por igual: teatro, música, deportes, comités, danza, servicio comunitario...Cualquiera de ellas puede ser la ganadora en una solicitud de admisión
  • Descubra qué opciones hay: Investigue para saber el abanico de posibilidades que tienes la universidad. Asegúrese de que la institución ofrezca oportunidades para lo que le gusta
  • Liderazgo: puede tomar distintas formas, diseñar la escenografía para una obra, ser líder de sección en la banda, organizar un acto a beneficio, comenzar un club relacionado a una actividad, diseñar el sitio web de un grupo o curso, o ayudar a la organización estudiantil