Opción privada salvaría Villa Olímpica
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Esperanza de construir el proyecto se mantiene
Opción privada salvaría Villa Olímpica

Empresa aportaría el terreno, y se construiría a través de fideicomiso

La idea de construir una Villa Olímpica para los Juegos Deportivos Centroamericanos 2013 se niega a morir.
Ante la imposibilidad de utilizar parte del terreno que alberga al Cementerio Calvo, para erigir las tres torres de apartamentos que servirían de dormitorio a los atletas, la Municipalidad de San José espera una respuesta que podría devolver la vida al proyecto.

La opción que se maneja es que una de las tres empresas interesadas en construir las villas aporte el terreno. Los nombres de estas firmas no han sido revelados.
Con esto el ayuntamiento se ahorraría el trámite de comprar un predio donde sea posible edificar los inmuebles, lo cual economizaría mucho tiempo al proceso.
Actualmente el alcalde se mantiene a la espera de que al menos una de las constructoras reaccione positivamente al planteamiento, aportando un terreno donde echar a andar el proyecto.
A la fecha, dos de ellas valoran opciones de adquirir propiedades en los sectores de Barrio Cuba o Barrio Mercedes (Sabana Sur).
La fecha límite para que esta alternativa se concrete, sería el próximo viernes 2 de diciembre.
Una opción inicial, según la cual la alcaldía josefina habría comprado el terreno donde tiene su plantel central el Consejo Nacional de Producción, se descartó por el tiempo que demoraba la institución estatal en mudarse.
“A pesar de la tristeza que nos causó la decisión de la Sala Constitucional, nos resistimos a dejar pasar una oportunidad de oro para dejar un legado a la ciudad”, rescató Johnny Araya, alcalde de San José.
No solo facilitaríamos las cosas para la organización del evento, sino que posteriormente muchas familias que hoy no tienen acceso a vivienda de calidad, lo tendrían, dijo Araya.
Ante la iniciativa del jerarca municipal de utilizar parte del camposanto para ese propósito, varias personas y grupos sociales plantearon una oposición que finalmente encontró oídos en la Sala IV.
El terreno donde pretendían construirse las villas deportivas había sido donado por un sacerdote, lo cual limitaba el uso que podría dársele.

Ernesto Villalobos
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