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Inquilinos empresariales prefieren la zona en función de la cercanía con los centros universitarios
Oficinas abandonan el oeste y prefieren al este

Escazú y Santa Ana a la espera de una renovación en la infraestructura y capital humano de la zona.
Oficentros del oeste perdieron más de 5 mil metros cuadrados en espacios de alquiler


Daniel Chacón
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El crecimiento inmobiliario que experimentó el sector oeste de la capital está de capa caída tras la delicada situación económica que afectó a todos los sectores productivos del país el año pasado.
En ese periodo, los centros de oficinas perdieron más de 5 mil metros cuadrados de alquiler, especialmente en los segmentos “elite” ubicados en Escazú y Santa Ana.
Si bien la afectación tuvo implicaciones en todos los estratos y zonas, lo cierto es que de acuerdo con las estadísticas de toda la Gran Area Metropolitana, el sector oeste fue el gran perdedor.
En esta región, la tasa de disponibilidad subió a un 12%, lo que significó la pérdida de casi 5.500 m2 de espacio que estaban arrendados.
El problema pudo contenerse gracias a que los desarrolladores contribuyeron para que tampoco saliera nuevo inventario al mercado, lo cual evitó un desbalance mayor, consideró Gabriel Calvo, consultor de NAI Bienes Raíces y coordinador de dicho estudio de inventario de oficinas.
Esta pérdida de inquilinos pudo estar influida por una migración, ya que en el sector este hubo más bien un crecimiento leve en la cantidad de metros cuadrados de oficinas alquilados.
Esta situación motivó el surgimiento de nuevos desarrollos como es el caso del Edificio Mira, el cual se ubica en Zapote, en las cercanías de la Casa Presidencial.
Con 24 mil metros cuadrados, tres sótanos y cinco pisos —de los cuales uno será para comercio—, se complacerá parte de esa nueva demanda por migrar al este.
Ya una universidad está en los primeros pisos del inmueble, en el cual la Inmobiliaria Mira invirtió unos $14 millones.
“Existe un desgaste en el oeste y por eso la inversión. En términos de tecnología tiene el más alto nivel y también se hicieron previstas con las autoridades para facilitar el ingreso por el sector norte del edificio, adicionando un carril a la carretera”, explicó Lucrecia Salas, gerente de proyecto.
La teoría que manejan tanto consultores como empresarios es que la cercanía con los centros universitarios dio plusvalía al este, en momentos en que el oeste pudiera estar padeciendo un desgaste de talento y que el personal disponible esté más bien cerca de los centros universitarios, infirió Carlos Roberto Robles, también consultor de la firma.
Esa premisa se vería apoyada en el esfuerzo de empresas como Sykes, que se alejaron de Escazú y Santa Ana, y en su lugar, ampliaron su operación en Moravia, donde consideraron estar más cerca del talento humano.
“Existe una demanda importante de recursos humanos con formación profesional técnica calificada y con dominio del inglés. En ese sentido, es de esperar que no solo se dé una expansión hacia el sector este de la capital, sino que el parque industrial se extienda hacia el norte y sur por esa misma demanda de personal”, dijo Arturo Barboza, gerente de relaciones corporativas de Sykes.
Esta estrategia la iniciaron en 2008, y actualmente en este inmueble trabaja más de un centenar de personas dedicadas a la “tercerización” de servicios.

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