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Viernes 5 Agosto, 2011

Odio e intolerancia impiden paz en Oriente Medio

La mesa de negociaciones entre israelíes y árabes está llena de temas por definir: creación de un Estado Arabe (Palestino), definición de fronteras seguras y combate contra la violencia y el terrorismo. Independientemente de los argumentos de las partes en cada tema, la mayor barrera para alcanzar una paz justa y duradera son el odio y la intolerancia que existe entre ellas.
Recientemente participé en un foro que analizó las oportunidades de paz en Oriente Medio. La vivencia fue muy “ilustrativa”, pues escuché personalmente a muchos palestinos, egipcios, jordanos y árabes en general defendiendo su causa, pero desbordando un fuerte odio y repulsión contra el pueblo de Israel.
Es humanamente entendible el sentimiento de desprecio y hostilidad de árabes e israelíes que han perdido seres queridos como consecuencia del conflicto. Sin embargo, es inaceptable que ese odio e intolerancia se inculquen sistemáticamente en las escuelas palestinas.
A finales de 2006 el Ministerio de Educación de la Autoridad Palestina introdujo nuevos libros de estudio para sus colegios. Según el “Palestinian Media Watch”, esos libros rechazan el derecho de Israel a existir, lo demonizan y glorifican los actos de violencia y terrorismo contra los judíos.
Por ejemplo, se considera la creación del Estado de Israel como una “catástrofe histórica” y se describen los ataques terroristas a manos de palestinos como “resistencia… y actos del más glorioso heroísmo”. Israel no existe en ninguno de sus mapas. Además, más de 40 escuelas palestinas llevan el nombre de terroristas.
Existirá odio en el tanto el líder de Hamas Nizar Rayan siga declarando en televisión que “el negocio de los palestinos con los judíos es solo a través de bombas y pistolas”. Habrá intolerancia mientras periódicos palestinos como Al-Rissala sigan anunciando que “el exterminio de judíos es bueno para la humanidad”. Existirá violencia si el presidente Abbas sigue recompensando a las familias de terroristas que atacan israelíes. Habrá terrorismo mientras la Autoridad Palestina siga dedicando torneos de fútbol en honor a Wafa Idris, la primera mujer palestina que se inmoló en un ataque suicida.
Del lado israelí, si bien todavía hay trabajo por hacer, los esfuerzos por educar para la paz han sido radicalmente opuestos. Existen múltiples programas sobre tolerancia, coexistencia y pluralismo desarrollados por el Centro Peres para la Paz, la Universidad de Haifa, la Universidad Hebrea, la Asociación Yedid, los Centros de Educación Judía-Arabe y el Anti-Defamation League.
La intolerancia, la adoctrinación al odio y la creencia que suicidarse para matar israelíes es una forma de “ganar vida eterna y fama”, promueven la violencia y el terrorismo. Nunca se alcanzará la paz en tanto los palestinos enseñen a sus nuevas generaciones a ver a Israel como un enemigo ilegítimo que debe ser destruido, en lugar de aceptarlo como un vecino con quien se debe negociar para convivir en paz.

Eric Scharf Taitelbaum
([email protected]