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Ampliación de túnel es parte de proyecto San José-Caldera
Obras en cruce Guachipelín-Escazú arrancan hoy

• Autoridades descartan cierre de carriles en rutas Escazú-San José y Guachipelín-Escazú durante mayo
• Aunque vecinos temen más congestiones viales, el MOPT asegura que trastornos podrían ser por la curiosidad de los mismos conductores


María Krystal Echeverría
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El inicio de obras en la carretera a Caldera a partir de hoy amenaza con convertirse en un dolor de cabeza para los más de 80 mil conductores que transitan diariamente por las cercanías del cruce entre Guachipelín y Escazú.
Las obras corresponden a la realización de una mejora en la intersección de la ruta Guachipelín-Escazú. En este caso, se dividieron los trabajos en dos etapas que serán realizadas durante los próximos 15 días.
La primera corresponde a la ampliación de la vía a seis carriles entre Circunvalación y Escazú, así como el asfaltado en la isla principal de la ruta.
Por su parte, la segunda etapa corresponderá a la construcción de un nuevo carril del lado derecho así como la eliminación del espaldón y reducción del carril existente de 3,65 a 3,30 metros.
Al respecto, las autoridades de Obras Públicas y Transportes tienen la esperanza de que los trabajos no ocasionen un impacto negativo mayor al que ya existe en el área.
Para ello se acordó junto con la empresa Autopistas del Sol S.A. la implementación de un plan de manejo de tránsito, para reducir el impacto vial que pueda generarse.
Los trabajos implicarán el cierre de carriles y algunas desviaciones, los cuales se espera que no tengan efectos sobre los conductores. “Es importante que la gente sepa que las rutas estarán totalmente habilitadas”, expresó Karla González, ministra de Obras Públicas y Transportes.
“No podemos decir que el tráfico va a ser fluido, porque nunca lo ha sido en esa zona, pero no estamos diciendo que las obras van a causar mayor problema en el paso; si el tráfico disminuye o desmejora será porque los conductores va
n a querer observar la maquinaria”, declaró González.
Se calcula que por la zona circulan unos 80 mil vehículos, por lo que el llamado “efecto mirón” puede resultar un factor negativo para que el tránsito fluya ágilmente.
Las obras más complejas, como la pavimentación, serán realizadas por la noche y la ampliación de carriles y demás trabajos serán ejecutados en horas normales, para mantener la vía en condiciones transitables.
Por otro lado, oficiales de tránsito se mantendrán en las rutas para controlar el paso, además se contará con señalización que advierta a los conductores sobre posibles cambios que se puedan generar.
En el caso de la vía Escazú-San José por la Autopista Próspero Fernández, tampoco se van a realizar cierres en los carriles.
“La autopista no se va a cerrar, en el caso del puente sobre el río Tiribí vamos a tener abierto un carril por sentido, y después del peaje hacia San José no se cerrará ningún carril”, argumentó González.
“Si durante junio o julio decidimos efectuar cierres, los conductores serán informados con anticipación sobre las rutas alternas designadas”, concluyó González.
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