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Senador aclaró su relación con el pastor Jeremiah Wirght
Obama confronta división racional en EE.UU.

Expertos califican el discurso del aspirante a la nominación demócrata de valiente pero, también, arriesgado

Washington
EFE

El senador demócrata Barack Obama habló ayer sin tapujos de las tensiones raciales en Estados Unidos en un discurso en el que se distanció de los polémicos comentarios de su ex pastor, que según los expertos todavía pueden hundir su campaña.
El aspirante a la Casa Blanca se vio forzado a abordar uno de los temas más delicados en la escena política estadounidense después de que saliesen a la luz algunos polémicos fragmentos de los sermones y discursos de Jeremiah Wright, el reverendo que durante casi dos décadas guió la vida espiritual de Obama.
“Este país se fundó y está dirigido según un principio racista (...) Creemos en la superioridad blanca y en la inferioridad negra (...) más que en el propio Dios”, dijo en el 2006 Wright, que pronunció recientemente su último sermón y planea jubilarse.
Tres años antes, en el 2003, había animado a los negros a maldecir a Estados Unidos, un país que, dijo entonces, “dispensa a sus ciudadanos un trato inferior al humano”.
Obama criticó ayer los
comentarios fuente de la controversia, al señalar que son “profundamente distorsionados” y que presentan a Estados Unidos como un país con un racismo endémico y elevan todo lo que es negativo sobre lo positivo.
Aun así, se negó a renegar de Wright, un hombre que, dijo, forma parte de su familia.
“No puedo renegar de él más que de mi abuela blanca, una mujer que ayudó a criarme, una mujer que se sacrificó una y otra vez por mí (...), pero una mujer que en más de una ocasión ha utilizado estereotipos raciales o étnicos que me avergüenzan”, explicó. Obama explicó, además, que Wright se crió en un Estados Unidos profundamente racista, en el que la segregación estaba legalizada y que prohibía a los negros el acceso a una educación de calidad y a una vivienda y un trabajo dignos.
Reconoció, de todos modos, que muchas de esas tensiones perviven y que existe un profundo resentimiento, a menudo solapado, entre blancos y negros.
Insistió, de todos modos, en que la situación ha mejorado y puede seguir mejorando.
“Nunca he sido tan ingenuo como para creer que podemos superar estas divisiones raciales en un ciclo electoral o con una sola candidatura”, afirmó.
“Pero, he expresado una firme convicción, una convicción arraigada en mi fe en Dios y en el pueblo estadounidense, en que si trabajamos juntos podemos curar algunas de las heridas raciales y, de hecho, no nos queda otra opción si queremos avanzar hacia una unión más perfecta”, añadió.
Los expertos consult
ados por Efe calificaron el discurso de Obama de valiente pero, también, arriesgado.
“Habló del problema racial de una forma muy directa, algo inesperado”, dijo a Efe Charlton McIlwain, profesor de la New York University, quien cree que al ser tan explícito sobre el racismo Obama podría alejar a algunos votantes blancos.
Para el experto, la clave ahora será ver cuál es la cobertura mediática de la polémica sobre Wright.
“Si los medios deciden seguir concentrándose en el pastor y en su historia y sus comentarios, la controversia podría seguir dañando la campaña de Obama”, opinó.
Richard Parker, profesor de la Universidad de Harvard, cree que Obama pronunció un discurso “brillante” y fue valiente al no tratar de negar que hay un problema real.
En su opinión, el senador también hizo lo acertado al condenar las palabras del pastor de Chicago, pero no renegar de él.
“Necesita a los votantes negros”, explicó Parker a Efe, quien dijo que de haber renunciado completamente a su relación con Wright, podía haber dado la imagen de cobarde y perder muchos de los votos que necesita en Pensilvania, el estado que ayer eligió Obama para pronunciar su discurso.
Con 158 delegados y 29 “superdelegados” (altos cargos del partido y otros funcionarios) en juego, Pensilvania celebra en abril la más importante de todas las primarias pendientes.
Unos buenos resultados en ese estado podrían dar el impulso necesario a Obama para lograr una ventaja significativa frente a su rival, la senadora demócrata Hillary Clinton.
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