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Lunes, 12 de noviembre de 2018



EDITORIAL


O no saben o no quieren

| Lunes 30 mayo, 2011




La clase política habla de “expertise”, “músculo” y otros términos de moda para tratar de demostrar su capacidad de dirigir el país. Pero esa “musculatura” y “expertise” no logran levantar una buena ley

O no saben o no quieren

Qué falta de seriedad, qué poca dignidad y capacidad exhibe nuestro país a través de la Asamblea Legislativa. Y lamentablemente no hay forma de no generalizar porque el Congreso es un cuerpo en el que sus miembros ofrecen el resultado de su trabajo en forma colectiva. Quien se postula para diputado sabe que a eso se dirige.
En marzo de 2010 señalábamos algo semejante en este espacio porque debía empezar a cumplirse una Ley de Tránsito que puso en aprietos a todos, desde las personas que conducen vehículos hasta las autoridades encargadas de vigilar que se cumpla.
Desde entonces esta ley ha seguido uno de esos vía crucis que suelen pasar ciertas cosas en Costa Rica, llámense leyes, carreteras, puentes u otras necesidades que afectan seriamente a la población, dando una vergonzosa demostración de que o no se sabe o no se quiere hacer bien las cosas.
Habiéndose reconocido que la Ley de Tránsito aprobada por la Asamblea Legislativa del gobierno anterior, tenía no solo posibles errores o inconstitucionalidades sino hasta carencias de sentido común, la nueva legislatura no ha logrado hacerle las modificaciones que requiere o aprobar una nueva ley que la sustituya.
Los múltiples atrasos que ha tenido la tramitación, desde julio de 2010, se detallan en una nota en este medio el viernes pasado. Se mencionan como causas de ello la metodología de trabajo a lo interno del Congreso, atrasos por parte del Ministerio de Obras Públicas y Transportes y discrepancias entre los señores diputados.
En un órgano como la Asamblea Legislativa, es normal que se susciten discrepancias. Lo que no es aceptable es que estas no concluyan en un consenso si, como debería ser, todos los legisladores estuvieran pensando únicamente en el bienestar de los costarricenses y en que podamos vivir en un país ordenado con inteligencia y sentido común.
Si en el accionar del Congreso hay algo que produce atrasos inconvenientes, son los propios legisladores los únicos que pueden tomar medidas para solucionar ese problema. Sin embargo, en vez de hacer eso, lo mencionan como una de las tantas excusas para no avanzar.
Escuchamos a la clase política hablar de “expertise”, “músculo” y varios otros términos de moda hoy para tratar de demostrar que hay capacidad de dirigir el país. Pero a la hora de los hechos toda esa “musculatura” y esa “expertise” no logra levantar una buena ley.
Sin duda, una lamentable y vergonzosa situación la que enfrenta el país si no logra salir de esta incapacidad demostrada.