Nutricionistas quieren poner de moda las dietas a domicilio
Marietta Flores y David Cubero, propietarios de Slim Box, buscan que las personas sean capaces de elaborar su propio menú saludable. Esteban Monge/La República
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La unión entre dos nutricionistas dio origen a Slim Box, un servicio que combina la nutriología y la comida exprés para ofrecer una opción saludable de alimentación.
El servicio le permitirá controlar casi todas sus comidas, con base en mediciones de grasa corporal, peso, talla y sus preferencias culinarias.
“Nuestros clientes normalmente buscan bajar de peso, o son atletas con planes estrictos de alimentación, personas con colesterol alto e incluso gente que tiene poco tiempo para cocinar”, dijo David Cubero, copropietario de Slim Box.
También entran en esta gama adultos mayores que no pueden consumir ciertos alimentos y necesitan bajar el nivel de azúcar de sus comidas, así como vegetarianos.
El primer paso es la consulta, seguidamente, se elabora un menú semanal que incluye almuerzos y cenas, de acuerdo con sus necesidades y objetivos.
De igual forma, puede facilitar a Slim Box el diagnóstico de su nutricionista personal para que elabore un menú a su medida con los 100 platillos disponibles.
Un paquete mensual con dos tiempos de comida, transporte y dos consultas, tiene un valor de ¢210 mil, mientras que la opción más económica es de ¢110 mil, disponible también para combos en pareja.
El costo puede reducirse si se pide un paquete quincenal, con platillos a un precio promedio de ¢5 mil.
El servicio exprés se ofrece en casi toda la Gran Área Metropolitana, incluidos Santa Ana y Lagunilla, en Heredia.
El objetivo principal de la marca es solucionar problemas cotidianos de alimentación, como por ejemplo la forma de preparar un alimento de forma de que no se pierdan muchos de sus nutrientes.
Otra de sus metas es mejorar la salud de sus clientes y que eventualmente sean capaces de elaborar su propio menú, por ello el servicio debe ir acompañado de un plan nutricional.
“Ofrecemos toda la asesoría para que nuestros clientes tomen buenas decisiones a la hora de comer”, explicó Cubero.
Una comida balanceada siempre incluye carbohidratos complejos (arroz, pasta o vegetales) y proteínas magras (carne roja, pollo, huevo o pescado), y su aspecto debe ser multicolor.
Para cumplir con los objetivos de una dieta, no es necesario “castigarse” o estresarse, dado que algunos alimentos solo afectan el peso y la salud si se consumen en exceso, detalló Cubero.
“Muchas veces la gente no logra terminar las dietas porque no consume las porciones adecuadas y se aburre de comer siempre lo mismo”, añadió.
Costa Rica es el sexto país de América Latina con más sobrepeso, según NCD Risc, una red de científicos de la salud, que recopila datos sobre enfermedades no transmisibles.


 



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