Nuevo muelle de Caldera quedó para finales de enero
El nuevo muelle tiene 180 metros de largo y una profundidad de 13 metros, lo que le permite atender barcos de gran tamaño, con lo que prácticamente duplica la capacidad de atención de Puerto Caldera. Esteban Monge/La República
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Apertura duplicará capacidad del puerto

Nuevo muelle de Caldera quedó para finales de enero

Costo de espera de un barco podría reducirse hasta en ¢50 millones

La apertura del nuevo muelle en Caldera, listo desde noviembre anterior y con el cual se agilizará el comercio en el Pacífico, quedó para finales de enero.
El equipamiento de la infraestructura fue una de las razones que dio a conocer el Consejo Nacional de Concesiones para posponer la orden de inicio, señaló Jorge Mora, secretario general de esa entidad.

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En todo caso, será en las primeras sesiones de este consejo cuando se indique la fecha exacta de apertura del cuarto puesto de Caldera, una obra que se espera desde hace siete años cuando se concesionó el puerto a una empresa de capital colombiano.
La construcción debió pasar un calvario de trámites y recursos presentados por opositores a la concesión, hasta que se pudieron iniciar las obras en 2013.
Con su apertura, se permitirá el atraque de buques de hasta 210 metros de largo, principalmente transportadores de granos. Esto permitirá que el resto del muelle quede disponible para que atraque otro tipo de barcos.
Actualmente, el muelle está en capacidad de atender dos barcos a la vez. No obstante, cuando llega un barco granelero, por su tamaño, acapara prácticamente todo el espacio disponible, por lo que los demás deben esperar en bahía mientras se hace la descarga del producto.
Esta labor tarda entre tres y cuatro días, tiempo que ocasiona un aumento en los costos de transporte para quienes esperan la mercadería que viene en las otras embarcaciones.
“Con la entrada en operación del nuevo muelle, se reducen esos cuatro días, que equivalen a un costo de aproximadamente ¢50 millones por barco”, aseguró Ricardo Ospina, gerente general de la Sociedad Portuaria Caldera, concesionaria del puerto.
Muchos importadores y exportadores tienen gran expectativa por la ampliación de Caldera, pues una infraestructura más competitiva ayudará a agilizar los productos que vienen del Pacífico, especialmente de Asia. De esta forma, se puede potenciar el comercio con naciones como China, país con el que existe un tratado de libre comercio.
Pese a los atrasos ocasionados por la falta de un atracadero especializado para granos, Caldera aumentó su productividad desde que asumió la empresa concesionaria. De 142 mil contenedores de 20 pies que manejaba en 2007, pasó a movilizar 195 mil en 2013, lo que significa un aumento del 37%.
El concesionario también descarga unas 20 mil toneladas de granos por día.
Entre las obras pendientes del puerto están el dragado de la zona existente, con el fin de que pueda aumentar su capacidad para recibir barcos de mayor tamaño y la reparación del rompeolas, trabajo que estará a cargo del Gobierno y que podría ejecutar luego de la apertura del nuevo muelle.
En el plan estratégico se contempla la construcción de un quinto atracadero, el cual debería ubicarse como continuación del nuevo. Sin embargo, sería necesaria una renegociación del contrato para hacer esta obra.

Rodrigo Díaz
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