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Plan fiscal sería el camino equivocado ante potencial recesión, a los ojos de la oposición
Nuevo baldazo a impuestos

Eficiencia en el gasto e inversión de obra pública deben ser escudos

Tan solo tres meses después de que el gobierno reformulara el plan fiscal para aumentar su viabilidad política, la oposición se encargó de echar un balde de agua fría a sus esperanzas.
Las principales bancadas de oposición atacan la aprobación de nuevos impuestos; en momentos en que podría reiniciar una recesión mundial, sería el camino equivocado para sortear la eventual crisis.
El crecimiento de la inflación en un 4% durante el primer año de aplicación del paquete tributario y la desaceleración de la economía nacional por los efectos de la posible recesión, son las razones por las que los legisladores se oponen a la iniciativa del gobierno de Laura Chinchilla.
De esta forma, las oportunidades de Fernando Herrero, ministro de Hacienda, de recaudar hasta un 2,1% de la producción nacional mediante el plan fiscal, disminuyen al tiempo que crece en el mundo el temor a una nueva crisis.
La Unidad Social Cristiana (PUSC), el Partido Acción Ciudadana (PAC) y el Movimiento Libertario, se unen como principal bloque opositor a los nuevos gravámenes.
La eliminación del gasto superfluo y de la duplicación de funciones, así como una fuerte inversión de obra pública, son propuestas por la oposición como la espada y el escudo del país, para repeler los efectos de una nueva recesión y de esta forma, reactivar la economía y generar empleo.
“El plan fiscal sería la peor solución para enfrentar una situación mundial de recesión. Tras la reducción de la calificación de riesgo, los estadounidenses recortarán sus gastos en un plazo de diez años y no aprobarán nuevos impuestos”, expresa Patricia Pérez, legisladora del Movimiento Libertario.
Mientras que en Costa Rica, el gobierno pretende hacer todo lo contrario, agrega Pérez, y concluye que “una nueva carga tributaria impulsaría la inflación en por lo menos un 4% durante el primer año, afectando el consumo, la inversión y empleos”.
El martes anterior, durante su comparecencia ante el Congreso, Herrero defendió el plan fiscal e indicó que el país es más vulnerable en estos momentos que en 2008, cuando se dio la debacle financiera y social en el mundo.
Su argumento central se mantiene en que debido al elevado déficit que ya llega al 6% de la producción del país, el gobierno no puede seguir financiando sus gastos con más deuda, incluidos los salarios e inversión social.
Sin embargo, estas palabras no logran calar en Cuesta de Moras.
“¿Para qué darle más recursos al Ejecutivo para enfrentar una nueva crisis, si no gasta lo que ya tiene?”, cuestiona María Jeannette Ruiz, subjefa de fracción del PAC.
La tesis detractora sostiene que el gobierno no hace su tarea y pide más impuestos, y utiliza como ejemplo, la no convocatoria a sesiones extraordinarias de la reforma de la ley de Banca para el Desarrollo que podría activar la economía, así como la no ejecución del préstamo por $800 millones para infraestructura aprobado el año pasado.
“La mejor forma de reactivar la economía es por medio de la inversión pública, que es donde tenemos los recursos y donde tenemos también la necesidad”, indica la diputada del PAC.
El paquete tributario ha tenido un camino empedrado en el Congreso, ya que hace tres meses, el gobierno se vio obligado a desechar su primera propuesta fiscal, ya que no contaba con el apoyo político para ser aprobada.
Ahora, ante el nuevo panorama mundial, el texto sustitutivo pierde viabilidad política aceleradamente, a pesar de los señalamientos y advertencias del titular de Hacienda.
“Durante la pasada crisis, el gobierno tenía la posibilidad de responder a ese momento crítico con un aumento del gasto. Hoy, no tenemos ese espacio y debemos dar una respuesta que proteja al país y la vía son los impuestos”, expresó Herrero.
El año pasado durante la presentación del plan presupuestario de 2011, Herrero advirtió a los legisladores que el gobierno no podía seguir financiando sus gastos con más deuda, ya que el déficit fiscal sería inmanejable.
Debido a que el paquete tributario no logrará aprobarse antes de que se dé a conocer el plan de gastos para el otro año, el Ministro adelantó que el próximo presupuesto se financiará en un 45% con deuda, algo que no es lo más recomendable.
El gobierno ha venido haciendo su tarea, se han recortado los gastos, se ha luchado contra la evasión y ahora, se promueven leyes fiscales como esta, pero la tarea incluye también a los diputados, indica Herrero.
En caso de que el Plan Fiscal no sea aprobado, el próximo gobierno tendrá graves problemas fiscales, dijo ayer en la comisión Herrero.

Esteban Arrieta
[email protected]

Colaboró con esta información Oscar Rodríguez
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