Nueva refinería financiada por chinos saldrá más cara
Enviar

Infraestructura estará en capacidad de refinar biocombustibles

Nueva refinería financiada por chinos saldrá más cara

Gobierno desconoce cuál será el incremento en los costos para desarrollar la obra

El proyecto para construir una nueva refinería con financiamiento del Gobierno chino no ha muerto. Por el contrario, será una mejor infraestructura, más ecológica y con capacidad para refinar combustibles alternativos.

201411272257100.n88.jpg
Lo anterior implica que la obra costará más de los $1.300 millones iniciales. Sin embargo, hasta el momento el gobierno no tiene idea de cuánto podrían costarle estas mejoras al país.
El proyecto se encontraba en punto muerto desde mediados del año pasado, luego de que la Contraloría General de la República rechazara los estudios técnicos que sentarían las bases de la obra, por ser realizados por una empresa relacionada con la firma constructora.
El interés del Gobierno chino sorprendió a la comitiva gubernamental que viajó a ese país a buscar una solución al proyecto, declaró Édgar Gutiérrez, ministro de Ambiente.
No solo existió interés por parte del gobierno para desarrollar una refinería más amigable con el ambiente, sino que también el Banco de Desarrollo de China garantizó el financiamiento de la obra.
No obstante, se trataría de otro crédito, pues las condiciones otorgadas inicialmente ya vencieron. Gutiérrez ni otros representantes del gobierno pudieron aclarar sobre cuáles serán los plazos, tasas de interés ni condiciones del nuevo préstamo.
La reactivación del proyecto de la refinería estará a cargo de una comisión de “alto nivel”, la cual estará integrada por Sara Salazar, presidenta de Recope, y Lu Gongcum, su homólogo chino. Esta comisión se encargará de “solventar los obstáculos” del contrato, en referencia a la negativa de la Contraloría.
Por este rechazo, Recope presentó una demanda al ente contralor ante el juzgado contencioso administrativo.
Tampoco quedó claro si se harán nuevos estudios de factibilidad.
El proyecto se construirá llave en mano bajo la modalidad de construcción, alquiler y transferencia, conocido como BLT, por sus siglas en inglés. Esto significa que la firma que diseñe y construya la obra, la alquila a Recope y al final de contrato, la transfiere al Estado.
Gutiérrez insistió en que el proyecto seguirá en manos de China, pues así expresamente lo pidió el gobierno, durante la administración de Óscar Arias.
La gestión del proyecto está a cargo de Soresco, una sociedad conjunta creada por los gobiernos de Costa Rica y China. Hasta el momento, se ha cuestionado que la empresa gastó millones en estudios, salarios, estadías y vacaciones de funcionarios sin haberse iniciado la construcción.

Rodrigo Díaz
[email protected]

Ver comentarios