Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

Enviar
Lunes 14 Diciembre, 2015

Si las cargas y los beneficios se reparten equitativamente, esas acciones son realizables. Y urge hacerlas

Disyuntivas

Nuestros problemas y sus tiempos

Conocemos nuestros principales problemas: desempleo extraordinariamente alto, pobreza que no disminuye, desigualdad que crece. Y una causa principal: baja productividad que en relación con otras naciones se ha venido quedando relegada.
A corto plazo tenemos una oferta laboral rígida con desempleo mayormente de trabajadores no calificados. A mediano plazo podemos aumentar la productividad comparativa. A largo plazo podemos cambiar la oferta laboral por una mucho mejor calificada.


Y necesitamos que los incentivos y los costos del cambio se compartan con equidad, y evitando que atenten contra la eficiencia del mercado.
Algunas soluciones —aunque muy importantes— solo dan resultado a mediano plazo y otras solo a largo plazo. Pero, claro, debemos iniciarlas de inmediato.
Pero la gravedad de los problemas nos obliga a privilegiar soluciones que nos beneficien en poco tiempo. Solo así podremos evitar males mayores y esperar que den efecto las otras medidas.
A corto plazo: A) debemos resolver los cuellos de botella, fallas de mercado y de estado, y carencias de información que limitan el crecimiento de la agricultura y de la industria que producen para el mercado interno y centroamericano. Así generaremos empleo para personas con poca calificación. Podremos descubrir y resolver esas limitaciones mediante alianzas público-privadas.
B) En ese corto plazo para eliminar las restricciones fiscales debemos también resolver el déficit (límites a los disparadores del gasto mediante directrices del ejecutivo y leyes, restricción presupuestaria del gasto, aprobación de nuevos ingresos y las reglas fiscales que hace 30 años llamé garantías económicas).
C) Debemos aprovechar que no habrá financiamiento externo del déficit en 2016 para que el tipo de cambio, los intereses y la inflación se acomoden por los mercados de manera más propicia para la inversión, las exportaciones y el crecimiento.
Para que a mediano plazo aumente la productividad hay varios campos que demandan atención inmediata: I.-Planificación urbana; II.-Infraestructura renovada; III.- Preparación eficaz de proyectos públicos y IV.- Eficiencia en la prestación de servicios de entes gubernamentales.
A largo plazo demandamos desde ya: a) Ajustes a la educación para mejorar la formación de 0 a 5 años, para universalizar la secundaria, para incrementar colegios técnicos relacionados con el sector productivo, para lograr —con excelencia— formar habilidades, para extender la formación técnica y compatibilizar la oferta universitaria con las demandas de la economía del conocimiento.
b) Elevar la muy baja proporción de ahorro interno, lo que podemos hacer simultáneamente con el ajuste de la seguridad social al gran envejecimiento que experimentará nuestra población. Para ello disminuir gradualmente el monto de recursos del Fondo de Capitalización de la Ley de Protección al Trabajador que se reparte quinquenalmente, y trasladar —también gradualmente— un par de puntos adicionales de la obligación patronal de cesantía al Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias. c) Establecer cambios institucionales que incentiven la investigación y la innovación.
Esta es una lista larga y densa de acciones. Todas las creo muy necesarias. Llevamos años estudiándolas y discutiéndolas. Si las cargas y los beneficios se reparten equitativamente, son realizables. Y urge hacerlas.

Miguel Ángel Rodríguez