Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 9 Septiembre, 2016

Pinto y sus discípulos le pusieron un techo muy alto a la Tricolor

De viernes a viernes.

El 19 de agosto se publicó la columna antes de interrumpirse por mis problemas de salud y regresamos hoy viernes 9 de setiembre gracias a Dios con toda la pata.

¿Qué sucedió?

Me faltaba el aire al caminar, me hice un electrocardiograma que salió alterado, tanto que ordenaron el internamiento de emergencia en el Hospital San Juan de Dios. Casi tres semanas duré internado en ese maravilloso centro de salud atendido a cuerpo de rey, arterias obstruidas, ecogramas, pruebas de esfuerzo, medicina nuclear y finalmente el cateterismo restaurador. Miles de gracias a todo el personal del hospital que sirve con amor.

Miles de gracias a mis amistades por un empuje emocional espectacular a través de las redes sociales. Gracias a mi familia por tanto amor y a Dios por un nuevo milagro en mi vida.

Pude ver en el hospital los dos juegos últimos de la Selección Nacional y resalto como un hecho negativo para el entorno de la Tricolor la excesiva crítica a la presentación en Haití que terminó con victoria.

Si bien es cierto después de las hazañas en Italia 90 se pensó que una Selección Nacional jamás repetiría semejante proeza y menos superarla, llegó Brasil 14 donde la Tricolor avanzó una ronda más y se ubicó en los cuartos de final y esta hazaña de Jorge Luis Pinto y sus jugadores le puso un techo muy alto al futuro de nuestro seleccionado.

Más de un iluso en caso de que Costa Rica se clasifique a Rusia 18 verá como un fracaso si los discípulos de Óscar Ramírez no se clasifican a las semifinales para superar lo actuado en Brasil y es entonces esa manera de medir las cosas y calificarlas las que hace que un triunfo fundamental, y determinante como el que se logró en tierras haitianas que le dio la clasificación anticipada a la Tricolor a la hexagonal, se analice de forma grotesca, se cuestione el desempeño de la “Sele” y solo se rescate el triunfo.

Óscar Ramírez salió ileso de una zona donde mordieron el polvo y fueron decapitados por no lograr “el resultado”, técnicos como Badú, el mismo Pinto y Jeaustin Campos como entrenador del Saprissa. El “Macho” planta un partido tácticamente correcto; Patrick Pemberton ni tocó bola, se ganó 1-0 y lo que siguió fue el aluvión de críticas, opacadas más tarde por el claro triunfo ante Panamá.

No lo duden de que quienes critican tienen metido en la “jupa”, Brasil 14 y entonces van a sufrir montones en la hexagonal.